BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y voy, participante de estereotipos,
leyendo y gesticulando, omitiendo
lecciones verdaderas, oscurantísimo
y brillante, pelado cual manzana estival,
sin gusano ni larva, ni frecuente acequia
donde lavarse la cara, facciones o rostro.
Voy así, solo. Cabalgando sin ayuda de los
otros, licuándome, exigiendo territorio.
Casi cayendo del cauce seco de un afluente,
entre enredaderas hospitalarias, con sabor
a manzana helada. Distinguido e insolente,
bastardo de una sola pieza. Juntando ambas
cejas, en mi rostro enajenado, en mi cara
cejijunta, donde la piel obliga al secreto
y al murmullo de las abejas.
©
leyendo y gesticulando, omitiendo
lecciones verdaderas, oscurantísimo
y brillante, pelado cual manzana estival,
sin gusano ni larva, ni frecuente acequia
donde lavarse la cara, facciones o rostro.
Voy así, solo. Cabalgando sin ayuda de los
otros, licuándome, exigiendo territorio.
Casi cayendo del cauce seco de un afluente,
entre enredaderas hospitalarias, con sabor
a manzana helada. Distinguido e insolente,
bastardo de una sola pieza. Juntando ambas
cejas, en mi rostro enajenado, en mi cara
cejijunta, donde la piel obliga al secreto
y al murmullo de las abejas.
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