Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al ángel primero se le
cayeron los dientes
primero.
Al ángel después se le cayó
el reloj que colgaba de su
muñeca e hizo la mueca de
la decepción
después.
Las aves que paseaban por
la plaza, hacían nido en el
tesoro del rey midas, el cielo
ocultaba secretos igual que siempre
solamente que ahora de manera
más descarada y abrupta
luego.
En la ventana se asomaba la vieja
con esquizofrenia, llena de luciérnagas
grillos e insectos amarillos, pálidos
fluorescentes
brillantes.
Al ángel se le percudió la ropa
y se le oxidó la espada, esas cosas
en un solo día, sin darle tregua
ni espacio, al ángel se le rompió
una parte del mármol
Aire violento.
Y fue la tarde siguiente que la
hermosura se desfiguró la cara
y cojeó para siempre, y la noche
inevitablemente llega, y con ella
la tiniebla azul, de terciopelo
transmutada, soles que salen por
otros lados, el miedo acecha,
lo caza
momentos.
Al ángel se le desprendió un
brazo y luego el otro, ya estaba
invadido de polillas oportunistas
ya estaba siendo comido por las
viejas naturalezas que se visten
con faldas largas y blusas negras
extrañezas.
El ángel se derrumbó y soltó polvadera
vísceras grises, páncreas de cemento.
Se le cayeron los dientes primero
y a las primeras de cambio se fue
desapareciendo.
Y no quedó más que la tierra enumerada
un clamor que se iba apagando, una
herida, un guiño, un cielo a medio
bordar, un jardín eléctrico.
El otro mundo, el que ese ángel
nunca conoció, porque al ángel
lo crió su abuela, porque al ángel
en las lunas llenas le salían colmillos
esa parte no la supimos, creían que
eran historias que la vieja con
esquizofrenia tejía.
Al ángel le miraban con los ojos
puros, le lloraban a su belleza
y los piojos enamorados de
las cabezas, se besaban entre
arquitecturas sádicas y quizás
con un elixir de misterio.
Las aves, no te miento, si merodearon
buscaban a su estatua, las aves no te
digo que no, si buscaban acomodarse
entre los dedos de rescoldo, si, lo buscaban
pero el ángel estaba congelado y muerto.
Al ángel que lo crió su abuela, lo crío
como un robot e infrahumano, el ángel
nunca lloraba, el ángel era orgulloso
y sabiondo, al ángel se le cayeron los
dientes primero.
Después Hades lo cubrió de su
vestidura fúnebre y apestosa
después de le dio una oscuridad
resplandeciente, después el
ángel se hizo malo y se forjó
recio y rebelde, Hades como ya
se sabe, lo dejó montado en una
tabla de material.
Al ángel se le cayó el reloj que
colgaba de su muñeca, al ángel
roto por dentro y por fuera lo
escupían muchas veces, al ángel
lo buscaban las palomas.
Batalló mucho el ángel, sufrió
hambre y miseria, pero no entendía
que al pobre hay que darle para no
tener migajas de pan duro, no entendía
que los otros ángeles también sufrían
también lloraban.
Al ángel le dio una infección en la
muela, Dios así lo quiso porque fue
la voluntad, el Dios oscuro que la
gente alaba y le canta, y lo llena de
amor y querencias, ese Dios le infectó
la boca carnosa, la boca graciosa, la boca
de capullo.
Y se le cayeron los dientes primero y
a las primeras del dos mil uno, al
ángel se le inflamó la encía que tenía
grotesca y lesionada.
El Dios oscuro del amor y poemas
escritos con dolor y angustia, escritos
con cortadas, con las enzimas lastimadas
viendo cine independiente.
Y ahora al ángel lo visita la madre ausente
le va a comprar una pantalla, al ángel
ya no le duele nada, le volvieron las
piernas, los brazos, la espada y la armadura.
Y el Dios oscuro, se puso más negro
más platino, más todo, el Dios se volvió
furia y cigarros ''Málaga'' El Dios celoso
el nombre sobre todo nombre, el gran yo
soy.
¿Si te acuerdas que la citas biblícas
fecundaron más mi pensamiento? El
ángel ya tiene dientes aunque se le cayeron
primero.
cayeron los dientes
primero.
Al ángel después se le cayó
el reloj que colgaba de su
muñeca e hizo la mueca de
la decepción
después.
Las aves que paseaban por
la plaza, hacían nido en el
tesoro del rey midas, el cielo
ocultaba secretos igual que siempre
solamente que ahora de manera
más descarada y abrupta
luego.
En la ventana se asomaba la vieja
con esquizofrenia, llena de luciérnagas
grillos e insectos amarillos, pálidos
fluorescentes
brillantes.
Al ángel se le percudió la ropa
y se le oxidó la espada, esas cosas
en un solo día, sin darle tregua
ni espacio, al ángel se le rompió
una parte del mármol
Aire violento.
Y fue la tarde siguiente que la
hermosura se desfiguró la cara
y cojeó para siempre, y la noche
inevitablemente llega, y con ella
la tiniebla azul, de terciopelo
transmutada, soles que salen por
otros lados, el miedo acecha,
lo caza
momentos.
Al ángel se le desprendió un
brazo y luego el otro, ya estaba
invadido de polillas oportunistas
ya estaba siendo comido por las
viejas naturalezas que se visten
con faldas largas y blusas negras
extrañezas.
El ángel se derrumbó y soltó polvadera
vísceras grises, páncreas de cemento.
Se le cayeron los dientes primero
y a las primeras de cambio se fue
desapareciendo.
Y no quedó más que la tierra enumerada
un clamor que se iba apagando, una
herida, un guiño, un cielo a medio
bordar, un jardín eléctrico.
El otro mundo, el que ese ángel
nunca conoció, porque al ángel
lo crió su abuela, porque al ángel
en las lunas llenas le salían colmillos
esa parte no la supimos, creían que
eran historias que la vieja con
esquizofrenia tejía.
Al ángel le miraban con los ojos
puros, le lloraban a su belleza
y los piojos enamorados de
las cabezas, se besaban entre
arquitecturas sádicas y quizás
con un elixir de misterio.
Las aves, no te miento, si merodearon
buscaban a su estatua, las aves no te
digo que no, si buscaban acomodarse
entre los dedos de rescoldo, si, lo buscaban
pero el ángel estaba congelado y muerto.
Al ángel que lo crió su abuela, lo crío
como un robot e infrahumano, el ángel
nunca lloraba, el ángel era orgulloso
y sabiondo, al ángel se le cayeron los
dientes primero.
Después Hades lo cubrió de su
vestidura fúnebre y apestosa
después de le dio una oscuridad
resplandeciente, después el
ángel se hizo malo y se forjó
recio y rebelde, Hades como ya
se sabe, lo dejó montado en una
tabla de material.
Al ángel se le cayó el reloj que
colgaba de su muñeca, al ángel
roto por dentro y por fuera lo
escupían muchas veces, al ángel
lo buscaban las palomas.
Batalló mucho el ángel, sufrió
hambre y miseria, pero no entendía
que al pobre hay que darle para no
tener migajas de pan duro, no entendía
que los otros ángeles también sufrían
también lloraban.
Al ángel le dio una infección en la
muela, Dios así lo quiso porque fue
la voluntad, el Dios oscuro que la
gente alaba y le canta, y lo llena de
amor y querencias, ese Dios le infectó
la boca carnosa, la boca graciosa, la boca
de capullo.
Y se le cayeron los dientes primero y
a las primeras del dos mil uno, al
ángel se le inflamó la encía que tenía
grotesca y lesionada.
El Dios oscuro del amor y poemas
escritos con dolor y angustia, escritos
con cortadas, con las enzimas lastimadas
viendo cine independiente.
Y ahora al ángel lo visita la madre ausente
le va a comprar una pantalla, al ángel
ya no le duele nada, le volvieron las
piernas, los brazos, la espada y la armadura.
Y el Dios oscuro, se puso más negro
más platino, más todo, el Dios se volvió
furia y cigarros ''Málaga'' El Dios celoso
el nombre sobre todo nombre, el gran yo
soy.
¿Si te acuerdas que la citas biblícas
fecundaron más mi pensamiento? El
ángel ya tiene dientes aunque se le cayeron
primero.