Estás hablando solo,
oyendo voces
como quien entra al túnel
sin más blindaje que el recuerdo.
Si no fueras el niño del último pupitre,
el de la boca sucia,
el despeinado de zapatos rotos,
cruzarías otra calle
con la mirada fija en las vidrieras.
Estás hablando solo,
pero nadie te responde.
Hay una multitud despavorida
frente al túnel.
oyendo voces
como quien entra al túnel
sin más blindaje que el recuerdo.
Si no fueras el niño del último pupitre,
el de la boca sucia,
el despeinado de zapatos rotos,
cruzarías otra calle
con la mirada fija en las vidrieras.
Estás hablando solo,
pero nadie te responde.
Hay una multitud despavorida
frente al túnel.