ciudad mounstruosa. Noche sin fin. Eternidad de lagrimas ardientes. Me acompaña el melancolico resquicio del ocaso.
En el horizonte estan los acantilados, en la inmediaciones, el espesor del mar, las mareas de azul profundo.
Los pozos de fuego. Al final estan los restos muertos de cometas, lunas, mares y fabulas.
En mis horas de amargura imagino esferas de cristal... Soy dueño del silencio.
Estoy triste y lloro mientras bebo licores fuertes como cristal ardiente, igual que los monstruos enamorados que habitaron en grandes ciudades.
Tambien acaricio el rostro de la noche ausente de aucencia mientrs extraños sonidos prevalecen en la carne de la luminoza embriaguez... Fantastica y amorosa.
En el horizonte estan los acantilados, en la inmediaciones, el espesor del mar, las mareas de azul profundo.
Los pozos de fuego. Al final estan los restos muertos de cometas, lunas, mares y fabulas.
En mis horas de amargura imagino esferas de cristal... Soy dueño del silencio.
Estoy triste y lloro mientras bebo licores fuertes como cristal ardiente, igual que los monstruos enamorados que habitaron en grandes ciudades.
Tambien acaricio el rostro de la noche ausente de aucencia mientrs extraños sonidos prevalecen en la carne de la luminoza embriaguez... Fantastica y amorosa.