Inicial espacio; silencio absoluto
, transito de paz natural. Describir la noche y dejar que los recuerdos vaguen. Soledad resignada para temblar ante las húmedas seducciones, mientras en dualidad el alma se baña en la tranquilidad para cerrar la tristeza. (homenaje a P. Valéry)
ESQUINAS PARA RECORRER LA NOCHE
Sin reposo, vivo,
aislado en el letargo residual de las ausencias
esculpiendo una imagen de vuelos en campo ahogado,
y me aflijo
cuando las estatuas de la creación blasfemada
rompen en talla el aura de un horizonte anaranjado,
la aurora del cosmos traza un abismo de veladuras
para que las palabras se recreen.
Cuentos de pasión, allí,
donde el silencio se convierte en tránsitos de paz
y los aromas revelan melodías de rocíos profundos;
mientras
los lirios respiran en aquellas nubes de plata
engrandecedoras para llenar pozos perforados
de agua de deseo pronosticado.
Noche azul.
Suspensión de un lago de orquídeas
entre senderos de primaveras soñadas
y semillas doradas de paisaje sereno.
Se libera el violín del encanto
entre las desobedientes flores de jazmín.
Uno recuerda el desprendimiento de los sentidos,
el estremecimiento de las elevadas conciencias
en ese ámbito nocturno donde
los pétalos de marfil que llegan a gotas de luz
traducen en tratamiento la veladura de la Madre,
bañándola de rocíos en rayos de agua pura.
Solo, resignado.
Tiemblo ante el ritmo de las frecuencias
y en la entrega vuelvo a la unidad exacta,
al brillo de los iris exaltados, puros.
Al rescate de los besos de jade
que omnipresentes bañan el hilo del pantalón.
¡Oh! El sabor de los labios
fuego en captura de fresca seducción
lleno la memoria de acero de edades
y renazco entre el ardiente sabor de fresas.
El alma, bañada en el paseo de la tranquilidad,
donde se acaricia el capullo de las alas de luz,
piensa ahora en tiempo de tiempos sin tiempo,
en los tonos ampliados de la púrpura
que aclara el emergido amanecer cósmico,
en su canción de expresión obscena
entre la densidad del bello tejido del amor.
Porque no cerrar la tristeza
entre las yemas de los ciruelos
para no olvidar a los pájaros,
para sentir que las lagrimas son sangre
que se desviste impulsando emociones
antes de llegar a la sagrada bóveda del ser
donde la poesía es línea en un cielo
de neblinas húmedas y universales.
Descansar así, es hermoso.
* * * * *
gracias, LUZYABSENTA
ESQUINAS PARA RECORRER LA NOCHE
Sin reposo, vivo,
aislado en el letargo residual de las ausencias
esculpiendo una imagen de vuelos en campo ahogado,
y me aflijo
cuando las estatuas de la creación blasfemada
rompen en talla el aura de un horizonte anaranjado,
la aurora del cosmos traza un abismo de veladuras
para que las palabras se recreen.
Cuentos de pasión, allí,
donde el silencio se convierte en tránsitos de paz
y los aromas revelan melodías de rocíos profundos;
mientras
los lirios respiran en aquellas nubes de plata
engrandecedoras para llenar pozos perforados
de agua de deseo pronosticado.
Noche azul.
Suspensión de un lago de orquídeas
entre senderos de primaveras soñadas
y semillas doradas de paisaje sereno.
Se libera el violín del encanto
entre las desobedientes flores de jazmín.
Uno recuerda el desprendimiento de los sentidos,
el estremecimiento de las elevadas conciencias
en ese ámbito nocturno donde
los pétalos de marfil que llegan a gotas de luz
traducen en tratamiento la veladura de la Madre,
bañándola de rocíos en rayos de agua pura.
Solo, resignado.
Tiemblo ante el ritmo de las frecuencias
y en la entrega vuelvo a la unidad exacta,
al brillo de los iris exaltados, puros.
Al rescate de los besos de jade
que omnipresentes bañan el hilo del pantalón.
¡Oh! El sabor de los labios
fuego en captura de fresca seducción
lleno la memoria de acero de edades
y renazco entre el ardiente sabor de fresas.
El alma, bañada en el paseo de la tranquilidad,
donde se acaricia el capullo de las alas de luz,
piensa ahora en tiempo de tiempos sin tiempo,
en los tonos ampliados de la púrpura
que aclara el emergido amanecer cósmico,
en su canción de expresión obscena
entre la densidad del bello tejido del amor.
Porque no cerrar la tristeza
entre las yemas de los ciruelos
para no olvidar a los pájaros,
para sentir que las lagrimas son sangre
que se desviste impulsando emociones
antes de llegar a la sagrada bóveda del ser
donde la poesía es línea en un cielo
de neblinas húmedas y universales.
Descansar así, es hermoso.
* * * * *
gracias, LUZYABSENTA
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