Y eran vientecillos de nuevos ánimos
afluentes de alguna tristeza
una densidad de tabaco y lluvias de trapo
torreones de torrencial querer
buhardilla y trampolín sobre las espesuras
la tinta negra
las larguísimas noches goteando nidos de jirafas...
los caballitos de mar
por vivo margen de un buen sendero
aquellos anhelos de oleajes constelados
la mano amiga
aquellos veleros que navegaron por sombreados de alivio
y ese sueño que se abraza a la esperanza.