No es miedo a los espejos,
es miedo al reflejo.
Miedo de ver a la persona equivocada,
pavor de no ver nada.
La duda del tiempo sobre nuestros rostros,
la esperanza escondida en medio de una arruga,
la poca pasión en las sonrisas,
y el conflicto interior que perturba las miradas
nos deja poco que esperar,
y mucho que maquillar.
es miedo al reflejo.
Miedo de ver a la persona equivocada,
pavor de no ver nada.
La duda del tiempo sobre nuestros rostros,
la esperanza escondida en medio de una arruga,
la poca pasión en las sonrisas,
y el conflicto interior que perturba las miradas
nos deja poco que esperar,
y mucho que maquillar.