Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Espejos, espejos,
corriente de imágenes,
perdidas en los Balcanes,
con el perfume de la ilusión,
con los ojos del alma,
Blanquecinos espacios,
donde la mente pierde cordura,
para anidarse secretos,
que desvanecen el ser,
Ego indestructible,
que carece de razones,
con la cima de un iceberg,
con la cola de un lobo,
Ferviente protesta,
cuando se ve amenazada,
la coraza de oro,
la mina de plata,
Que juegue la hoz,
sobre la yugular esperada,
que se vuelque en suspenso,
la terquedad rebelada,
Que se funda el acero,
para crear la espada,
que cercene la cabeza,
de la que es odiada,
Con justo Mesías,
que no es el pez,
pero si es el dragón caminante,
con alas de ángel,
con cuernos de buey,
Marchitos girasoles,
que anuncian el pacto,
con el que concreto,
el silencio de piedra,
marcando las horas,
con menhires fríos...
Cadena de daños,
rosarios de ojos,
con las perlas perdidas,
entre muladares asquerosos,
Espejo, espejo,
¿Que es lo que miras?
si al borde de un nacimiento,
si al borde de una muerte...
¿Eso es la vida?
Ser expulsado de cálido hogar,
para ser enterrado en la tierra,
¿No es acaso una estupidez?
¿solo para eso existimos?
Nostalgia venida,
de no reconocer la falta,
entre espejos me encuentro,
y en ninguno me reconozco,
Tiempo ha pasado,
candente y presente,
donde la inmortalidad,
ha sido mi fiel compañera,
Viviendo entre nubes,
desgarrando los cielos,
con tempestades dejadas,
con firma y santo...
Mares rojizos,
de ejércitos muertos,
que acompañen el velo,
de una noche pasajera...
Con la runa If,
entregado al canto de una sirena,
con espejo en las manos,
que relate la locura,
de perderla entre espuma,
violarla entre rocas...
Egipto mi casa,
Grecia mi cuna,
que nada es lo que fue,
ni nada es lo que será,
Batalla y batallas,
por mi bien he librado,
con saña bestial,
de beberme la sangre,
de aquellos mortales,
que en mi nombre han creado,
las ruinas de Dios...
Bastiones y bastiones,
entregados al saqueo,
con la rabia de un poseso,
con la lealtad de los burros,
Espejo, espejo,
dame un solo reflejo,
que desquicie y fracture,
la voluntad de lo incierto,
Espejo... espejo,
¿Donde queda el alma?
si no en tus brazos etéreos,
mis ojos serenos,
por saber...
Que he roto tu encanto,
con el puño ensangrentado,
para al final descubrir,
que nunca tuve reflejo...
Ni en oro ni en bronce,
solo el brillo de una mirada inocente,
atrapada en celibato perdido,
entre lujuria abnegada,
y lechos calientes...
Entre sus piernas,
en su sexo...
ahí... se rompe el espejo...
L.V.
corriente de imágenes,
perdidas en los Balcanes,
con el perfume de la ilusión,
con los ojos del alma,
Blanquecinos espacios,
donde la mente pierde cordura,
para anidarse secretos,
que desvanecen el ser,
Ego indestructible,
que carece de razones,
con la cima de un iceberg,
con la cola de un lobo,
Ferviente protesta,
cuando se ve amenazada,
la coraza de oro,
la mina de plata,
Que juegue la hoz,
sobre la yugular esperada,
que se vuelque en suspenso,
la terquedad rebelada,
Que se funda el acero,
para crear la espada,
que cercene la cabeza,
de la que es odiada,
Con justo Mesías,
que no es el pez,
pero si es el dragón caminante,
con alas de ángel,
con cuernos de buey,
Marchitos girasoles,
que anuncian el pacto,
con el que concreto,
el silencio de piedra,
marcando las horas,
con menhires fríos...
Cadena de daños,
rosarios de ojos,
con las perlas perdidas,
entre muladares asquerosos,
Espejo, espejo,
¿Que es lo que miras?
si al borde de un nacimiento,
si al borde de una muerte...
¿Eso es la vida?
Ser expulsado de cálido hogar,
para ser enterrado en la tierra,
¿No es acaso una estupidez?
¿solo para eso existimos?
Nostalgia venida,
de no reconocer la falta,
entre espejos me encuentro,
y en ninguno me reconozco,
Tiempo ha pasado,
candente y presente,
donde la inmortalidad,
ha sido mi fiel compañera,
Viviendo entre nubes,
desgarrando los cielos,
con tempestades dejadas,
con firma y santo...
Mares rojizos,
de ejércitos muertos,
que acompañen el velo,
de una noche pasajera...
Con la runa If,
entregado al canto de una sirena,
con espejo en las manos,
que relate la locura,
de perderla entre espuma,
violarla entre rocas...
Egipto mi casa,
Grecia mi cuna,
que nada es lo que fue,
ni nada es lo que será,
Batalla y batallas,
por mi bien he librado,
con saña bestial,
de beberme la sangre,
de aquellos mortales,
que en mi nombre han creado,
las ruinas de Dios...
Bastiones y bastiones,
entregados al saqueo,
con la rabia de un poseso,
con la lealtad de los burros,
Espejo, espejo,
dame un solo reflejo,
que desquicie y fracture,
la voluntad de lo incierto,
Espejo... espejo,
¿Donde queda el alma?
si no en tus brazos etéreos,
mis ojos serenos,
por saber...
Que he roto tu encanto,
con el puño ensangrentado,
para al final descubrir,
que nunca tuve reflejo...
Ni en oro ni en bronce,
solo el brillo de una mirada inocente,
atrapada en celibato perdido,
entre lujuria abnegada,
y lechos calientes...
Entre sus piernas,
en su sexo...
ahí... se rompe el espejo...
L.V.