andrea korduner
Poeta recién llegado
Vivimos de los reflejos,
que mostramos al agua.
Creemos en nuestros reflejos,
vemos esas imágenes como realidades.
Son pocos los que entienden,
y se animan a descubrir qué hay debajo.
Al romper el agua,
observamos las profundidades.
Nuevos mundos y especies,
aparecen.
¿Cuántos son los valientes,
que dejan de creer en esos espejismos?
Quien descubre las profundidades,
siente el alivio de la verdad.
Pero no podrá compartirla,
nadie quiere que rompan sus espejismos.
Hermosa y misteriosa realidad,
que sólo emerge para algunos pocos.
que mostramos al agua.
Creemos en nuestros reflejos,
vemos esas imágenes como realidades.
Son pocos los que entienden,
y se animan a descubrir qué hay debajo.
Al romper el agua,
observamos las profundidades.
Nuevos mundos y especies,
aparecen.
¿Cuántos son los valientes,
que dejan de creer en esos espejismos?
Quien descubre las profundidades,
siente el alivio de la verdad.
Pero no podrá compartirla,
nadie quiere que rompan sus espejismos.
Hermosa y misteriosa realidad,
que sólo emerge para algunos pocos.