Espanta pájaros
Todos se fueron después de la guerra.
Mi tarde se llenó de estrellas invasoras
y en mi cabeza, las aves hicieron nido.
Me colgué del cielo con lianas
enamorado de las luces de los astros
ahora diurnas
olvidé mi permanente amargura
a un lado dejé el mundo
a sus vivos y a sus difuntos.
Me declaré hombre muerto.
¡Que solo me había quedado!
¡Que pronto pasaron mil años!
Como si la existencia, solo fuera eso
colgarse de espaldas al sol
como una tortuga voladora
con los ojos vendados.
y abrir los brazos como un avestruz humana.
Casa de cuervos,
habitables mis brazos
mi tronco, armazón de malezas y selvas
arañas en mi vientre,
tendieron sus redes
y en ellas, prendido de una falda cósmica
quedó el zodiaco prisionero.
La vía Láctea me llegó como un látigo
y en mi boca media luna
escondió su cuarto creciente para siempre.
El sol celoso, braza incompasiva
a mis espaldas seguía quemando
y me convertí en un espectro perpetuo
que acunó al universo
y escondió a la luna en su boca
espantapájaros condenado a la eternidad
antes de que el cosmos
se encogiera de nuevo.
L.O.D.M.
COHELETT.
ABRIL 2006.
Todos se fueron después de la guerra.
Mi tarde se llenó de estrellas invasoras
y en mi cabeza, las aves hicieron nido.
Me colgué del cielo con lianas
enamorado de las luces de los astros
ahora diurnas
olvidé mi permanente amargura
a un lado dejé el mundo
a sus vivos y a sus difuntos.
Me declaré hombre muerto.
¡Que solo me había quedado!
¡Que pronto pasaron mil años!
Como si la existencia, solo fuera eso
colgarse de espaldas al sol
como una tortuga voladora
con los ojos vendados.
y abrir los brazos como un avestruz humana.
Casa de cuervos,
habitables mis brazos
mi tronco, armazón de malezas y selvas
arañas en mi vientre,
tendieron sus redes
y en ellas, prendido de una falda cósmica
quedó el zodiaco prisionero.
La vía Láctea me llegó como un látigo
y en mi boca media luna
escondió su cuarto creciente para siempre.
El sol celoso, braza incompasiva
a mis espaldas seguía quemando
y me convertí en un espectro perpetuo
que acunó al universo
y escondió a la luna en su boca
espantapájaros condenado a la eternidad
antes de que el cosmos
se encogiera de nuevo.
L.O.D.M.
COHELETT.
ABRIL 2006.