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Espacio sediento de caídas...

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Uffff bellísimo!!! Versos que te estremecen al leerlos:

"En el molde primigenio de la vida
te empeñas en marcar tu calendario
con nostalgias que te dieron sucesivas
hambre, más carencia, más sufragio
de tanta caridad inmerecida"

"no eras tú el que me arrojaba…
era mi espacio sediento de caídas…"

Esos dos últimos versos con los que cierras son de un gran lirismo y le dan el broche final al poema.

Mis felicitaciones y estrellas.

Petonets,
Gracias, tu comentario es bellísimo.....gracias bis...
 
En el fondo somos nosotros los que decidimos echarnos a volar o llegar en picado hasta el fondo del abismo, nosotros ponemos el sentido a nuestra vida, los demás nos acompañan, bello poema Ludmila, le dí esa interpretación aunque es difícil que coincidamos, me encantó un beso lleno de mucho cariño
 
En la omnisciente sabiduría de los ojos...
si las cuerdas se vuelven energía...
te bendigo en mis súbitos presagios
que saben casi nada de elegías...
Todo es resabio del resabio...
y en el molde primigenio de la vida
te empeñas en marcar tu calendario
con nostalgias que te dieron sucesivas
hambre, más carencia, más sufragio
de tanta caridad inmerecida...
Y yo que crecí con mis pupilas
mirando dimensiones paralelas
a mi niña...recurrí a tu magia,
volví a caer como es sabido
de mis lúgubres cinestesias clandestinas...
ahora entiendo...
no eras tú el que me arrojaba...
era mi espacio sediento de caídas...


Muy buen poema de principio a fin. Felicidades.
 
Un gusto leer tus bellos versos . Estrellas y un abrazo

En la omnisciente sabiduría de los ojos...
si las cuerdas se vuelven energía...
te bendigo en mis súbitos presagios
que saben casi nada de elegías...
Todo es resabio del resabio...
y en el molde primigenio de la vida
te empeñas en marcar tu calendario
con nostalgias que te dieron sucesivas
hambre, más carencia, más sufragio
de tanta caridad inmerecida...
Y yo que crecí con mis pupilas
mirando dimensiones paralelas
a mi niña...recurrí a tu magia,
volví a caer como es sabido
de mis lúgubres cinestesias clandestinas...
ahora entiendo...
no eras tú el que me arrojaba...
era mi espacio sediento de caídas...
 
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