Federico Gabriel
Poeta recién llegado
Esencia, barbitúricos, deseos
Quisiera ser parte de la candidez
que despide tu alma
la tierna inocencia de las flores
silvestres
que envuelven el sino de tu
existencia infinita
en los cálidos páramos donde
habitas solemne.
Es el brillo continuo de un
haz luminoso
que da forma exquisita a tus
pliegues hipnóticos
quien comanda fortituo el
deseo perpetuo
que parsimonioso libera los
ímpetus nimios.
Barbitúrica esencia que tus
labios profieren
deletéreo suspiro que exhala
tu vientre
cicuta perfecta al corazón
displicente
que suicida se entrega a la
humedad de tu centro.
Idiotizantes aromas que drogan
mi mente
me impiden perfectos el observar
tu intención
que es llevarme a tu lado al Elíseo
florido
donde habitas divina rodeada
de amor.
Quisiera ser parte de la candidez
que despide tu alma
la tierna inocencia de las flores
silvestres
que envuelven el sino de tu
existencia infinita
en los cálidos páramos donde
habitas solemne.
Es el brillo continuo de un
haz luminoso
que da forma exquisita a tus
pliegues hipnóticos
quien comanda fortituo el
deseo perpetuo
que parsimonioso libera los
ímpetus nimios.
Barbitúrica esencia que tus
labios profieren
deletéreo suspiro que exhala
tu vientre
cicuta perfecta al corazón
displicente
que suicida se entrega a la
humedad de tu centro.
Idiotizantes aromas que drogan
mi mente
me impiden perfectos el observar
tu intención
que es llevarme a tu lado al Elíseo
florido
donde habitas divina rodeada
de amor.