ALBERTO A. SOCORRO M.
Poeta fiel al portal
He vísto en tus ojos
perlas que de ellos brotan,
son lagrimas, de un amor sufrído,
por algo que esta perdído
y se hunde cruelmente en el lodo.
Mojas tus pupílas,
en cada palabra que expresas,
es solo por ver, si ese amor regresa
y vuelvas a ser correspondída.
Haces sutíl tu sonrísa
una mueca de tristeza,
y muestras con tu cabeza
la aflicción que ya molesta
Recorres con tu mirada
los entornos de tu espacio,
y vas contando sin caso
porque, haz sído la olvidada.
jamás, he visto mirada
que exprese tal sentimiento
porque te viene de adentro
y duele no ser amada.
Sufres el desconsuelo
de verte entre sus brazos,
no será, más tu regazo
en las noches de desvelo.
Carícias, no habrá en tu pelo
lividos deseos, no volveran,
caminaras sola un desierto
y sobre tus pasos, el no lo hará.
Haz abrazado tus penas
con un llanto de crueldad,
no te angusties, no ames más,
saca el amor de tus venas
es un comienzo apenas,
y debe terminar ya.
Debes vivír la esperanza
de un amor correspondído,
jamás hay cielo perdído
sín un amor, que se comparta.
todo amor, que sea sufrído
deja herídas imborrables
y aunque, pocas son curables
tambien pasan al olvído
perlas que de ellos brotan,
son lagrimas, de un amor sufrído,
por algo que esta perdído
y se hunde cruelmente en el lodo.
Mojas tus pupílas,
en cada palabra que expresas,
es solo por ver, si ese amor regresa
y vuelvas a ser correspondída.
Haces sutíl tu sonrísa
una mueca de tristeza,
y muestras con tu cabeza
la aflicción que ya molesta
Recorres con tu mirada
los entornos de tu espacio,
y vas contando sin caso
porque, haz sído la olvidada.
jamás, he visto mirada
que exprese tal sentimiento
porque te viene de adentro
y duele no ser amada.
Sufres el desconsuelo
de verte entre sus brazos,
no será, más tu regazo
en las noches de desvelo.
Carícias, no habrá en tu pelo
lividos deseos, no volveran,
caminaras sola un desierto
y sobre tus pasos, el no lo hará.
Haz abrazado tus penas
con un llanto de crueldad,
no te angusties, no ames más,
saca el amor de tus venas
es un comienzo apenas,
y debe terminar ya.
Debes vivír la esperanza
de un amor correspondído,
jamás hay cielo perdído
sín un amor, que se comparta.
todo amor, que sea sufrído
deja herídas imborrables
y aunque, pocas son curables
tambien pasan al olvído