Escribe sin pensar en las letras... escribe como si se secara la sangre en tus venas, dejando salir el sentimiento atrapado por las décadas de herencia que te han llevado al preciso segundo de sentir que no es suficiente decir, que no te alcanza con gritar, cuando decides firmemente escribir.
Deja aflorar el portentoso ecosistema de pensares y emociones conjugados en un microespacio, tu espacio.
Dejarás de sentir tu respiración dando su lugar a la inspiración que saldrá desde tu plexo solar y subirá por tu espina hasta el cerebro. Sentirás como se expande tu frente y se eriza tu cabello. En el contorno de tus sienes la vibración será de tal magnitud que aflorará un poder... tu poder.
Una vez descubierta la fortaleza que emana desde tu centro, déjala fluir sin demora, sin espasmos, sin miramientos... que cada segundo que pase dará lugar a dos acontecimientos: Menguará llevándote a un sitio placentero o se expandirá tan fuerte, tan alto que ni las altas cumbres del Klimanyaro podrán opacar.
Escribe hermano, escribe.
Deja aflorar el portentoso ecosistema de pensares y emociones conjugados en un microespacio, tu espacio.
Dejarás de sentir tu respiración dando su lugar a la inspiración que saldrá desde tu plexo solar y subirá por tu espina hasta el cerebro. Sentirás como se expande tu frente y se eriza tu cabello. En el contorno de tus sienes la vibración será de tal magnitud que aflorará un poder... tu poder.
Una vez descubierta la fortaleza que emana desde tu centro, déjala fluir sin demora, sin espasmos, sin miramientos... que cada segundo que pase dará lugar a dos acontecimientos: Menguará llevándote a un sitio placentero o se expandirá tan fuerte, tan alto que ni las altas cumbres del Klimanyaro podrán opacar.
Escribe hermano, escribe.
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