Veo que se escapa la vida,
como una bocanada de humo,
que mi boca al aire expira,
a la vez que el alma escupo.
Me abandonó el pensamiento
rebelde, de joven convencido,
plagado de hábiles argumentos,
que rápido me han envejecido.
Recupere la salvaje fuerza,
que el oleaje me robo un día.
Si deje marcas en la tierra,
fue para corroborar mi alegría.
De lado dejare los errores,
pues a últimas de nada sirven,
y no creo que hayan sido los peores,
y creo que no hay nada imposible.
Tras todo lo aprendido,
la vida se me quiere escapar,
suena dentro del pecho un crujido,
finalmente siento la libertad.
Mientras avives la esperanza,
no caerás en manos de la oscuridad.
como una bocanada de humo,
que mi boca al aire expira,
a la vez que el alma escupo.
Me abandonó el pensamiento
rebelde, de joven convencido,
plagado de hábiles argumentos,
que rápido me han envejecido.
Recupere la salvaje fuerza,
que el oleaje me robo un día.
Si deje marcas en la tierra,
fue para corroborar mi alegría.
De lado dejare los errores,
pues a últimas de nada sirven,
y no creo que hayan sido los peores,
y creo que no hay nada imposible.
Tras todo lo aprendido,
la vida se me quiere escapar,
suena dentro del pecho un crujido,
finalmente siento la libertad.
Mientras avives la esperanza,
no caerás en manos de la oscuridad.