IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Allí, donde la eternidad residía,
siempre cálida,
y bien recibida,
allí, donde podíamos abrazar su corazón,
Madre, soy hijo de tu semblante,
luz de tus amores,
lunar iridiscente de tu piel de turmalina,
Madre de madres, valerosa,
osas tentar a la suerte,
cada vez que tu vuelo enseña,
osas enseñarle a la vida,
las certezas, que se pierden y se encuentran,
para apagar infiernos,
para encender los cielos,
Madre de tantas cimas,
escalando estaremos,
siempre con sabiduría,
construyendo con exactitud,
hasta volver a tocar, allá, tu alma,
Madre que no se rinde,
dominarás los mares,
porque los mares también tuvieron inicio,
y es que toda creación se engendra,
querrás ser eterna,
entre recuerdos se materializa el pensamiento,
entre nostalgias las emociones incursionan,
en los adentros de un cuerpo nuevo,
hacen latir al tempo correcto,
a ese corazón que muy bien entenderá,
la importancia, mayúscula,
que poseen, experiencias trascendentes,
sobre estos suelos con historia,
serán tus raíces, frescura,
para una brisa que anhela,
que desea que flotemos junto a ella,
serán paisajes, tus sueños,
aún dorados como el sol,
y si la noche nos quitase
tu sonriente compañía,
Madre, te lloraremos de ternura,
tanto como vos nos llorastes, de alegría,
cuando nos diste a luz.
siempre cálida,
y bien recibida,
allí, donde podíamos abrazar su corazón,
Madre, soy hijo de tu semblante,
luz de tus amores,
lunar iridiscente de tu piel de turmalina,
Madre de madres, valerosa,
osas tentar a la suerte,
cada vez que tu vuelo enseña,
osas enseñarle a la vida,
las certezas, que se pierden y se encuentran,
para apagar infiernos,
para encender los cielos,
Madre de tantas cimas,
escalando estaremos,
siempre con sabiduría,
construyendo con exactitud,
hasta volver a tocar, allá, tu alma,
Madre que no se rinde,
dominarás los mares,
porque los mares también tuvieron inicio,
y es que toda creación se engendra,
querrás ser eterna,
entre recuerdos se materializa el pensamiento,
entre nostalgias las emociones incursionan,
en los adentros de un cuerpo nuevo,
hacen latir al tempo correcto,
a ese corazón que muy bien entenderá,
la importancia, mayúscula,
que poseen, experiencias trascendentes,
sobre estos suelos con historia,
serán tus raíces, frescura,
para una brisa que anhela,
que desea que flotemos junto a ella,
serán paisajes, tus sueños,
aún dorados como el sol,
y si la noche nos quitase
tu sonriente compañía,
Madre, te lloraremos de ternura,
tanto como vos nos llorastes, de alegría,
cuando nos diste a luz.