Tuangel
Poeta recién llegado
Soy un rumor enfermizo, un relincho inconsciente, impaciente antorcha que deambula en un cuarto estremecido tras un montón de papeles donde yace deslumbrado el hombre que nombro en mis poemas, delirantemente enamorado, hechizando mi historia.
Soy esa soledad escapada que cuelga por las paredes donde fulguran a ratos mis celos relampagueantes y amanecidos. A veces van en estampida los susurros y se agolpan los espantos bajo las sábanas, entonces floto de cara a sus ternuras y dos cuerpos se deshacen de la muerte obsesionados.
Reza un cartel: Aquí se ama en cada piedra, en cada mueble, en cada gesto sorprendido. Nunca termino. Nunca descanso de su temblor. Soy esa que anda buscando, intolerante y tierna, clara y malcriada, misteriosa, mujer.
Soy esa soledad escapada que cuelga por las paredes donde fulguran a ratos mis celos relampagueantes y amanecidos. A veces van en estampida los susurros y se agolpan los espantos bajo las sábanas, entonces floto de cara a sus ternuras y dos cuerpos se deshacen de la muerte obsesionados.
Reza un cartel: Aquí se ama en cada piedra, en cada mueble, en cada gesto sorprendido. Nunca termino. Nunca descanso de su temblor. Soy esa que anda buscando, intolerante y tierna, clara y malcriada, misteriosa, mujer.