ropittella
Poeta veterana en el Portal
Hoy Coyhaique se ve divino por todas las ventanas.
Sobre los cerros, cerros de nubes celestes pintan estas hadas.
Cuánto te agradezco Dios que me hayas traído a estas mañanas
a poblarme el alma de sueños, a enamorarme de tus hazañas.
No hay tristeza que no reparen, así mi alma restauras.
Estás y vives, si no te niegan aquellas bandadas,
ni mi corazón que hoy estaba triste, más si te veo Dios,
perdonnándome con la visión todas mis faltas.
Sabes que amé y que amo, que veto todos los odios
y sabiendo que me perdonas perdono,
y sabiendo que me comprendes comprendo,
aunque me siento tan humana y por ende tan vana,
viéndote sé que me amas, y eso nada más me basta.
Las nubes son tu pañuelo
que seca todas las lágrimas.
Pero aumenta mi Fe, Señor te lo ruego,
si te sirvo como instrumento, aunque el dolor me desgarra,
aquí estoy, tú me has traído, tú me perdonas
y yo perdono a quien no me ama.
Sobre los cerros, cerros de nubes celestes pintan estas hadas.
Cuánto te agradezco Dios que me hayas traído a estas mañanas
a poblarme el alma de sueños, a enamorarme de tus hazañas.
No hay tristeza que no reparen, así mi alma restauras.
Estás y vives, si no te niegan aquellas bandadas,
ni mi corazón que hoy estaba triste, más si te veo Dios,
perdonnándome con la visión todas mis faltas.
Sabes que amé y que amo, que veto todos los odios
y sabiendo que me perdonas perdono,
y sabiendo que me comprendes comprendo,
aunque me siento tan humana y por ende tan vana,
viéndote sé que me amas, y eso nada más me basta.
Las nubes son tu pañuelo
que seca todas las lágrimas.
Pero aumenta mi Fe, Señor te lo ruego,
si te sirvo como instrumento, aunque el dolor me desgarra,
aquí estoy, tú me has traído, tú me perdonas
y yo perdono a quien no me ama.
Última edición: