Sigfrid
Poeta recién llegado
Eres la nada
Puedo oir tu voz,
oler tu aroma;
escucho latir tu corazón,
no existe tu persona.
Eres la nada,
una ilusión sin cuerpo;
una figura inanimada,
un fantasma del cerebro.
No me importan tus palabras;
ignoro tu espectral presencia.
nunca había visto tu cara,
fruto podrido de mi conciencia.
Simplemente no existes,
es más el aire que respiro;
no vengas ahora a decirme,
que en el espejo el reflejo es mío.
Puedo oir tu voz,
oler tu aroma;
escucho latir tu corazón,
no existe tu persona.
Eres la nada,
una ilusión sin cuerpo;
una figura inanimada,
un fantasma del cerebro.
No me importan tus palabras;
ignoro tu espectral presencia.
nunca había visto tu cara,
fruto podrido de mi conciencia.
Simplemente no existes,
es más el aire que respiro;
no vengas ahora a decirme,
que en el espejo el reflejo es mío.
Última edición: