Tu eres la compañera
de los meditabundos,
hace siglos atrás.
Tu eres quien nos abriga
con su luz abstracta,
en esas noches frías
que ronda un viento
vacilante y estremecedor.
Tu eres quien sabe,
los secretos del universo
y de nosotros.
La más fiel confidente...
Hoy en un instante,
llegó una envidia
a mi pecho,
y sin querer te odié
como un poeta
a la realidad.
Me di cuenta,
que mientras
evocaba a mi amada,
y era capaz,
de dar mis ojos
por verla
aunque sea
un minuto.
¡Tú, la contemplabas
toda la noche!
Pensándolo bien,
hagamos un trato,
velarás toda la noche
por sus sueños,
y si puedes
la haces recordarme
sólo hasta la aurora.
¿Está bien?...
A los sentimientos
de mi amigo Felipe...
de los meditabundos,
hace siglos atrás.
Tu eres quien nos abriga
con su luz abstracta,
en esas noches frías
que ronda un viento
vacilante y estremecedor.
Tu eres quien sabe,
los secretos del universo
y de nosotros.
La más fiel confidente...
Hoy en un instante,
llegó una envidia
a mi pecho,
y sin querer te odié
como un poeta
a la realidad.
Me di cuenta,
que mientras
evocaba a mi amada,
y era capaz,
de dar mis ojos
por verla
aunque sea
un minuto.
¡Tú, la contemplabas
toda la noche!
Pensándolo bien,
hagamos un trato,
velarás toda la noche
por sus sueños,
y si puedes
la haces recordarme
sólo hasta la aurora.
¿Está bien?...
A los sentimientos
de mi amigo Felipe...