IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Gritamos,
con la voz que nunca tuvimos,
quebramos percepciones,
y nos inmolamos con desesperación,
contribuimos al colapso,
con cada paso, con cada hundimiento,
forjamos el arma más destructiva del universo,
formamos pensamientos aún más peligrosos,
cuando el poder es fruto de la viveza,
cuando esa viveza es mayormente vileza,
cuando esa vileza es mayormente debilidad,
cuando esa debilidad es eterna,
entre ojos acostumbrados nos observan,
destruir la tierra, destruirnos a nosotros mismos,
y nadie hace nada,
¿será que nuestra adversidad es el adversario?
¿cómo hemos de entendernos libres?
nos hemos convertido en la carroña del tiempo,
de un tiempo último y completo,
en las palmas de un creador mortalmente desvaído.
con la voz que nunca tuvimos,
quebramos percepciones,
y nos inmolamos con desesperación,
contribuimos al colapso,
con cada paso, con cada hundimiento,
forjamos el arma más destructiva del universo,
formamos pensamientos aún más peligrosos,
cuando el poder es fruto de la viveza,
cuando esa viveza es mayormente vileza,
cuando esa vileza es mayormente debilidad,
cuando esa debilidad es eterna,
entre ojos acostumbrados nos observan,
destruir la tierra, destruirnos a nosotros mismos,
y nadie hace nada,
¿será que nuestra adversidad es el adversario?
¿cómo hemos de entendernos libres?
nos hemos convertido en la carroña del tiempo,
de un tiempo último y completo,
en las palmas de un creador mortalmente desvaído.