• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Entre el antes y el después

Rosa Reeder

Poeta que considera el portal su segunda casa
Antes de ser,
éramos suspiro en el pecho del universo,
un latido no contado,
una nota dormida en la partitura del todo.

Éramos brisa sin viento,
idea sin palabra,
luz que aún no se había decidido a brillar.

Flotábamos en el silencio,
donde el tiempo no tiene forma,
y el alma —si ya era alma—
soñaba con la maravilla de ser.

Y entonces,
fuimos.
Fuimos llanto y primer aliento,
mirada nueva,
nombre dicho por primera vez.

Caminamos entre días como hojas,
aprendiendo el peso de las cosas,
el temblor de amar,
el arte de caer y levantarse.

Y cuando el hilo se suelte,
cuando el cuerpo se vuelva recuerdo,
no caeremos en el vacío,
sino que volveremos…

Al suspiro.

Pero esta vez, no seremos solo posibilidad:
seremos historia tejida en estrellas,
huella invisible que toca a otros,
un eco que canta en el corazón del todo.

No morimos.
Nos transformamos.
Como el río que no se pierde,
sino que se hace mar.


Rosa María Reeder
Derechos Reservados
 
Antes de ser,
éramos suspiro en el pecho del universo,
un latido no contado,
una nota dormida en la partitura del todo.

Éramos brisa sin viento,
idea sin palabra,
luz que aún no se había decidido a brillar.

Flotábamos en el silencio,
donde el tiempo no tiene forma,
y el alma —si ya era alma—
soñaba con la maravilla de ser.

Y entonces,
fuimos.
Fuimos llanto y primer aliento,
mirada nueva,
nombre dicho por primera vez.

Caminamos entre días como hojas,
aprendiendo el peso de las cosas,
el temblor de amar,
el arte de caer y levantarse.

Y cuando el hilo se suelte,
cuando el cuerpo se vuelva recuerdo,
no caeremos en el vacío,
sino que volveremos…

Al suspiro.

Pero esta vez, no seremos solo posibilidad:
seremos historia tejida en estrellas,
huella invisible que toca a otros,
un eco que canta en el corazón del todo.

No morimos.
Nos transformamos.
Como el río que no se pierde,
sino que se hace mar.


Rosa María Reeder
Derechos Reservados
Precioso poema Rosa. Un saludo
 
Atrás
Arriba