Oxigeno
Poeta recién llegado
Ya la campana truena
ya se paran los chillidos.
Casi todos inmóviles,
Aún corren los dormidos.
Hay carteras olvidadas
cuadernos disueltos
pequeños lápices rotos,
varios botones sueltos.
Sin querer darse cuenta
al recinto van entrando
algunos en silencio
otros, alborotando.
La madre en el patio
viendo cómo se aleja,
en la mano el desayuno
que ha dejado con queja.
ya se paran los chillidos.
Casi todos inmóviles,
Aún corren los dormidos.
Hay carteras olvidadas
cuadernos disueltos
pequeños lápices rotos,
varios botones sueltos.
Sin querer darse cuenta
al recinto van entrando
algunos en silencio
otros, alborotando.
La madre en el patio
viendo cómo se aleja,
en la mano el desayuno
que ha dejado con queja.