Daniela
Poeta recién llegado
Y cuando desperté te descubrí,
no medí el tiempo
ni encontré el frustrante fin
solo junto a las olas vi el viento,
bajo nubes destelladas
sobre amores pasionales.
Entonces vagué
y surqué entre reyes y vasallos,
subí y bajé
entre esos miles de puentes dorados.
Te vuelvo a encontrar,
te observo, te rozo
y bajo esa tibia mirada
descubro un corazón,
y te amo y te odio
y te busco y te pierdo.
Fue cuando olvidé el sentido,
dormí, desperté,
desperté y te volví a ver;
busqué la razón,
dejar a un lado mi sentir
pero no, ya era tarde.
Por cierto ¿te amé?
¿dejé en tí el espeso amanecer?
porque debo decirlo y nunca dudé,
tan solo me enamoré.
no medí el tiempo
ni encontré el frustrante fin
solo junto a las olas vi el viento,
bajo nubes destelladas
sobre amores pasionales.
Entonces vagué
y surqué entre reyes y vasallos,
subí y bajé
entre esos miles de puentes dorados.
Te vuelvo a encontrar,
te observo, te rozo
y bajo esa tibia mirada
descubro un corazón,
y te amo y te odio
y te busco y te pierdo.
Fue cuando olvidé el sentido,
dormí, desperté,
desperté y te volví a ver;
busqué la razón,
dejar a un lado mi sentir
pero no, ya era tarde.
Por cierto ¿te amé?
¿dejé en tí el espeso amanecer?
porque debo decirlo y nunca dudé,
tan solo me enamoré.