Wiccambar
Poeta adicto al portal
Soy a veces el mismo odio encarnado
vocifero y rumio entre mis dientes
golpeo, martirizo, mato
Mis manos hay días que tiemblan
en protesta de impotencia
¿Cuándo te vengarás? ¿Cuando harás justicia?
Cierro mis ojos y veo toda mi maldad acumulada
todas mis iras calladas
todo mi dolor sin una sola herida, no sangraron.
No soy libre ni aquí ni después de la muerte.
Tengo sed, mi garganta esta seca
agua de paz necesito.
No hay quien me de agua
pero si quien me de alcohol,
alcohol para sembrarme más odio.
Como deseo salir de viaje
poder olvidar las pocas ganas de vivir;
soy encarnación del abismo.
Escondida bajo la piel y músculos
deseo salir y hacer pagar.
El mal amó mi alma inocente.
Soy esa, bella por fuera,
temible por dentro
pero tan débil, tan cobarde.
No puedo matar
No puedo robar
No puedo mentir.
Ni siquiera a mi misma
vine al mundo oculta, quiero salir
y hacer pagar... ¡malditas lágrimas!
Lloro oculta
si alguien quiere verme llorar
tiene que pagarme en oro.
Esas lágrimas que nadie ve
tienen su precio, su peso
el que las ve gratis, que la tierra se lo trague.
¡Me vengaré! repito cada mañana
han pasado los años ¡nada!
Espero inquieta el día de mi muerte.
Fuerte es mi miserable verso
de sangre fría mi poesía,
pero mi alma,
mi alma es tan sensible.
Soy tan débil, arrastrada por la vida,
por eso mis manos tiemblan
en protesta de impotencia.
¿Entiendes mis versículos maestro ?
vocifero y rumio entre mis dientes
golpeo, martirizo, mato
Mis manos hay días que tiemblan
en protesta de impotencia
¿Cuándo te vengarás? ¿Cuando harás justicia?
Cierro mis ojos y veo toda mi maldad acumulada
todas mis iras calladas
todo mi dolor sin una sola herida, no sangraron.
No soy libre ni aquí ni después de la muerte.
Tengo sed, mi garganta esta seca
agua de paz necesito.
No hay quien me de agua
pero si quien me de alcohol,
alcohol para sembrarme más odio.
Como deseo salir de viaje
poder olvidar las pocas ganas de vivir;
soy encarnación del abismo.
Escondida bajo la piel y músculos
deseo salir y hacer pagar.
El mal amó mi alma inocente.
Soy esa, bella por fuera,
temible por dentro
pero tan débil, tan cobarde.
No puedo matar
No puedo robar
No puedo mentir.
Ni siquiera a mi misma
vine al mundo oculta, quiero salir
y hacer pagar... ¡malditas lágrimas!
Lloro oculta
si alguien quiere verme llorar
tiene que pagarme en oro.
Esas lágrimas que nadie ve
tienen su precio, su peso
el que las ve gratis, que la tierra se lo trague.
¡Me vengaré! repito cada mañana
han pasado los años ¡nada!
Espero inquieta el día de mi muerte.
Fuerte es mi miserable verso
de sangre fría mi poesía,
pero mi alma,
mi alma es tan sensible.
Soy tan débil, arrastrada por la vida,
por eso mis manos tiemblan
en protesta de impotencia.
¿Entiendes mis versículos maestro ?
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