lunita
Poeta recién llegado
Quisiera convertirme en ola y ser rosa y amapola y no decepcionarme cada vez de la pobreza del alma de los mortales en los cuales me incluyo, a aquellos seres que solo descalifican a su prójimo por sentirse superiores, solo el destino les enseñara que la vida hay que vivirla como si fuese nuestro ultimo día de vida.
Me adelanto unos años y veo a mi madre sin moretones, ni lagrimas que se regocijaban en su rostro, veo a mis hermanos, uno de 20 años todo un hombre con convicciones y claros principios que son la base de su esencia y el otro de 15 años un extrovertido y rebelde adolescente amante del rock pero un ser en esencia demasiado frágil al igual que quien les relata este pasaje de su vida; y yo aquí feliz porque ya las heridas no duelen, ya no arden de dolor como hace unos cuantos años atrás; solo que cuando veo las cicatrices recuerdo aquellos abominables momentos, estoy segura que el señor de los espacios infinitos me esta premiando, en este momento soy una mujer feliz, aunque el desconocido destino medio el dolor mas terrible que jamás sentí, el de perder al ser amado, a aquel joven moreno, con unos bellos ojos negros y grandes que con cada mirada bañaban las costas de mi alma, su larga cabellera al viento que seducía mis mas recónditos deseos, a aquel ser que quería como compañero de la eterna vida, este mágico ser ya no esta se fue con el cristal que flagelo su delicada piel y caduco sus venas, mancho con su sangre mi alma dormida y extinta de amor, con el se me fueron muchas cosas y muchos sentimientos, pero donde sea que estés mi amado príncipe yo te recordare; se que jamás en esta vida terrenal encontrare a alguien como él, puesto cada persona es única e irrepetible en lo mas puro de su esencia, pero esencia tan indescriptiblemente amada por mi jamás encontrare, porque su esencia se encuentra en mi carne, solo me queda convertir la carne en metal para lograr olvidarte y no sentir tu calidez en mis labios nuevamente; solo espero poder encontrar a un ser que me ayude a volver a ser rosa y amapola otra vez en el desierto florido de mi alma. Soy una convencida que cada cosa y persona tiene un propósito definido en esta vida y si no estuviesen se alteraría el orden universal de las cosas, quizás el destino de mi príncipe era enseñarle a este tozudo corazón que el amor sincero, de ese que eriza la piel de felicidad aun existe, que llega en el momento menos pensado y en la situación menos indicada; esa lesión aprendí en este tormentoso pasaje de mi vida. Aprendí que todo en mi extraña vida es consecuencia de algo, nada es porque si, el destino no da puntada sin hilo y esto mis queridos amigos y posibles lectores lo aprendí a costa de heridas y cicatrices , pero mi espíritu sigue dando la lucha sin importar la penumbra y a pesar de todo soy feliz, soy una mujer feliz.
Luna Hinojosa (morte_dea)