IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Aceptamos nuestra fragilidad,
asimilando al viento,
y como él nos devora a su voluntad,
tiempos convulsos,
crean mártires de espíritu moribundo,
se congregan,
para adorar a un dios destructivo,
clamarán mis instantes,
por roja inmolación,
entenderán mis dolores,
esta cuerda atada a mi cuello,
tensión en cada lágrima,
encenderán mis futuros destellos,
a esta pena enfervorecida.
asimilando al viento,
y como él nos devora a su voluntad,
tiempos convulsos,
crean mártires de espíritu moribundo,
se congregan,
para adorar a un dios destructivo,
clamarán mis instantes,
por roja inmolación,
entenderán mis dolores,
esta cuerda atada a mi cuello,
tensión en cada lágrima,
encenderán mis futuros destellos,
a esta pena enfervorecida.