ranula
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una gata en el tejado
triste una noche maullò,
un gato negro la oyò
y pronto vino a su lado,
a su modo enamorado,
le dijo asì placentero:
-Te ofrezco mi amor entero
y un pan de alta calidad;
pués vivo en la actualidad
en casa de un panadero.
A su modo muy felino
la gata le contestò:
-No te acepto, porque yo
tengo mi gato barcino,
puede seguir tu camino
que no es comer lo que quiero:
-Calcula, "gato arinero"
lo alimentada que estoy
que desde pequeña soy:
la gata de un carnicero.::
*Quiero disculparme de todo error de estructura en esta prematura Décima que escribi con sòlo diez años y las que jamàs he pretendido cambiarle ni un punto
por lo que representa: el recuerdo de mis primeras poesias.
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