Idril
Poeta recién llegado
Cuando la vida y el tiempo pasan,
como siempre tomados de la mano,
sosteniendose del mundo;
el día y la noche se sienten fuera de este planeta,
los intocables segundos son como el aire,
un gran sentimiento de vacío esta en cualquier lugar,
que es como suaves gotas de lluvia,
mas yo me pregunto,
¿qué es lo que el ruiseñor está esperando?,
¿por qué no canta?, ¿por qué no se escucha algún sonido?
que mantenga esta vida viva,
lo único que existe es una silenciosa soledad.
Los relámpagos claman su pago,
toman un arbol cada momento,
sin dar aviso alguno,
sus voces comienzan a llamar a la naturaleza,
un dulce viento sopla,
su eco suena como lamento,
por que tiene miedo a la soledad.
La suave tierra invita a vivir y morir,
por que reserva un lugar
para cada persona en ella,
algunas veces,
ella insita a descansar y dormir
en su tibio y húmedo regazo.
En un día solo, donde la naturaleza,
está esperando por la vida,
mas la vida pasa por delante sin preocuparse,
ya que estar esperando y caminando,
no son para siempre,
si nubla su mirada,
se encuentra firme en su decisión,
y no duda en su proceder.
Día solo, sin la compañía del sol,
o el ruido, unicamente la lluvia,
que comforta a cada ser,
en la larga espera de alguna compañía,
mañana será otro día para encontrar a alguien.
como siempre tomados de la mano,
sosteniendose del mundo;
el día y la noche se sienten fuera de este planeta,
los intocables segundos son como el aire,
un gran sentimiento de vacío esta en cualquier lugar,
que es como suaves gotas de lluvia,
mas yo me pregunto,
¿qué es lo que el ruiseñor está esperando?,
¿por qué no canta?, ¿por qué no se escucha algún sonido?
que mantenga esta vida viva,
lo único que existe es una silenciosa soledad.
Los relámpagos claman su pago,
toman un arbol cada momento,
sin dar aviso alguno,
sus voces comienzan a llamar a la naturaleza,
un dulce viento sopla,
su eco suena como lamento,
por que tiene miedo a la soledad.
La suave tierra invita a vivir y morir,
por que reserva un lugar
para cada persona en ella,
algunas veces,
ella insita a descansar y dormir
en su tibio y húmedo regazo.
En un día solo, donde la naturaleza,
está esperando por la vida,
mas la vida pasa por delante sin preocuparse,
ya que estar esperando y caminando,
no son para siempre,
si nubla su mirada,
se encuentra firme en su decisión,
y no duda en su proceder.
Día solo, sin la compañía del sol,
o el ruido, unicamente la lluvia,
que comforta a cada ser,
en la larga espera de alguna compañía,
mañana será otro día para encontrar a alguien.