beatriz84
Poeta asiduo al portal
De tanto hablar de la muerte
me está consumiendo lentamente.
Le pedí que me arrancara el aliento de repente
pero prefiere verme sufrir,
dilatando mis pupilas en la manecilla de su reloj,
y en silencio está Dios.
El tiempo pasa, y se evapora mi Fe.
Burbujas de llanto recorren mi habitación,
veo cada uno de mis sueños trozarse en el aire;
y la oscuridad me acuerda donde estoy.
Y en silencio sigue Dios.
1…2…3
¿Hasta cuándo soportaré?
Mis huesos están adoloridos.
No tengo paz ni en mis sueños,
dolor y agonía es lo que siento.
La gente me camina por encima,
se burla de mis sentimientos
Y Dios está en silencio.
Silencio…
es lo que encuentro aun en las palabrerías de esas iglesias
que prometen y predican la paz mientras
los pastores revientan sus bolsillos
y sus discípulos se llenan del vacío.
La amargura me persigue como si fuera un imán
Y me he apartado de lo que llaman “malo”
Lo he olvidado, lo he evitado y lo he jurado…
Pero de nada valió, pues mi dolor ha incrementado.
En silencio, está y sigue Dios…
me está consumiendo lentamente.
Le pedí que me arrancara el aliento de repente
pero prefiere verme sufrir,
dilatando mis pupilas en la manecilla de su reloj,
y en silencio está Dios.
El tiempo pasa, y se evapora mi Fe.
Burbujas de llanto recorren mi habitación,
veo cada uno de mis sueños trozarse en el aire;
y la oscuridad me acuerda donde estoy.
Y en silencio sigue Dios.
1…2…3
¿Hasta cuándo soportaré?
Mis huesos están adoloridos.
No tengo paz ni en mis sueños,
dolor y agonía es lo que siento.
La gente me camina por encima,
se burla de mis sentimientos
Y Dios está en silencio.
Silencio…
es lo que encuentro aun en las palabrerías de esas iglesias
que prometen y predican la paz mientras
los pastores revientan sus bolsillos
y sus discípulos se llenan del vacío.
La amargura me persigue como si fuera un imán
Y me he apartado de lo que llaman “malo”
Lo he olvidado, lo he evitado y lo he jurado…
Pero de nada valió, pues mi dolor ha incrementado.
En silencio, está y sigue Dios…
Última edición: