Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mis manos pequeñas tengo todas las risas,
puedo abarcar con ellas toda la luz del sol,
cabe la escuela, el parque, las galletas de azúcar,
el trompo, el papagayo, las metras de color.
Con mis manos abiertas, me pertenece el mundo,
puedo estirar los dedos y contar hasta diez,
asirme de las ramas de algún árbol del patio,
sembrar semillas chicas para verlas crecer.
Con mis manos pequeñas puedo agarrar la vida
y cerrar los dos puños sin dejarla escapar,
tengo el cielo por techo porque tengo en el pecho
todas las ganas nuevas de estudiar y jugar.
puedo abarcar con ellas toda la luz del sol,
cabe la escuela, el parque, las galletas de azúcar,
el trompo, el papagayo, las metras de color.
Con mis manos abiertas, me pertenece el mundo,
puedo estirar los dedos y contar hasta diez,
asirme de las ramas de algún árbol del patio,
sembrar semillas chicas para verlas crecer.
Con mis manos pequeñas puedo agarrar la vida
y cerrar los dos puños sin dejarla escapar,
tengo el cielo por techo porque tengo en el pecho
todas las ganas nuevas de estudiar y jugar.