IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Conversaciones con el espejo,
cuando los reflejos asienten a tu mentira,
la verdad se vuelve un delirio,
y un sueño frío teje tus temores,
cuando toda pesadilla es día,
y la noche, soledad,
como una muerte irreparable,
la fragilidad de mi osadía
se tuerce como mi fe,
se cocina en las flamas del destino,
porque ya está todo dicho,
la penumbra de una altura inalcanzable,
es tan profunda
como la cordura de una eternidad viviente,
la soltura dentro del vientre,
porque nunca dejamos de ser hijos,
patea el alma en la panza de tu cuerpo,
y hasta que el deseo no salga,
la avaricia seguirá sofocándonos,
nos ahogamos en un torbellino de problemas,
las edades de los tercos
tejen su sabiduría,
más confiadas que en las noches,
las vidas benditas
cruzan el mar divino,
pronto no habrá lugar para el perdón,
pronto todos serán juzgados,
todos quedarán aguillotinados,
observando el edén,
en las tierras de dios.
cuando los reflejos asienten a tu mentira,
la verdad se vuelve un delirio,
y un sueño frío teje tus temores,
cuando toda pesadilla es día,
y la noche, soledad,
como una muerte irreparable,
la fragilidad de mi osadía
se tuerce como mi fe,
se cocina en las flamas del destino,
porque ya está todo dicho,
la penumbra de una altura inalcanzable,
es tan profunda
como la cordura de una eternidad viviente,
la soltura dentro del vientre,
porque nunca dejamos de ser hijos,
patea el alma en la panza de tu cuerpo,
y hasta que el deseo no salga,
la avaricia seguirá sofocándonos,
nos ahogamos en un torbellino de problemas,
las edades de los tercos
tejen su sabiduría,
más confiadas que en las noches,
las vidas benditas
cruzan el mar divino,
pronto no habrá lugar para el perdón,
pronto todos serán juzgados,
todos quedarán aguillotinados,
observando el edén,
en las tierras de dios.