Hotarubi
Poeta recién llegado
en la faceta de un diamante,
siendo una parte del micelio
intangible de una red que abre
puertas a cualquier lugar,
me pierdo en la dicotomía
de ese espejo convexo, donde
quiero tropezarme contigo.
En cualquier diferencia que haga
que este mundo sea el correcto,
como el vuelo de una mariposa,
que conjugue inocentemente
nuestro momento.
¿Quién soy yo para dudar de que todo
se pueda unir en un vértice?
Quizá todas las posibilidades dancen
en la punta de un trompo,
y se fije en la porosidad del tiempo.
Allí, en los surcos llenos de vacío
creados por su movimiento circular
el destino sangre mercurio,sin rastro.
Y es que quizá, sin rostro,
la casualidad sea esa gota
que irrumpe el disco concéntrico,
y se expande en ondas que llegan
a la orilla de un futuro que se intuye,
como un recuerdo.
Siempre, te amaré.
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