agustinmenre
Poeta recién llegado
Habrá una flor que bajo el sol abrasador perecerá,
y otra abrirá sus sépalos solo en la húmeda penumbra nocturna.
Y entonces estamos nosotros,
que ni en la árida tierra del olvido llegamos a marchitarnos:
nos arraigamos profundamente en el subsuelo
nutriéndonos del anhelo que el tiempo enterró,
y de esas raíces crecerán tallos cubiertos de espinas,
adornados con hojas urticantes,
sosteniendo en su cúspide la flor que nunca cedió a la muerte.
y otra abrirá sus sépalos solo en la húmeda penumbra nocturna.
Y entonces estamos nosotros,
que ni en la árida tierra del olvido llegamos a marchitarnos:
nos arraigamos profundamente en el subsuelo
nutriéndonos del anhelo que el tiempo enterró,
y de esas raíces crecerán tallos cubiertos de espinas,
adornados con hojas urticantes,
sosteniendo en su cúspide la flor que nunca cedió a la muerte.