roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
En la noche de los gitanos
Quise saber mi fortuna
Compre un ramito de geranios
Y me escondí lejos la luna.
No quería que me reconociera
Que divisara el sentir del alma
La pasión a veces pendenciera
Que roba el temple y la calma.
Quería saber toda mi suerte
Encontrar los siete signos
Que denuncian a la muerte
si los amores son benignos
O sin solo son un artificio
Del malabarismo de la gente.
Marianela tiro las cartas
Mientras un torrente de luz
Invadió aquella estancia
Me salió el as de espadas
Y su rostro se encendió
Como cuando vez cosas
Que un tiempo son amadas
Y después quedan ajadas
En el desván de la conciencia.
Nadie dijo nada silencio total
Mientras llego a mi alma
Un escalofrió inquieto
Y tampoco yo pude hablar
Tenía ganas quizás de llorar
Huir, perderme al caminar
Pero me quede inerte, quieto
Como esperando otra mañana
O quizás otro atardecer.
La gitana enrollo su manto
Y se irguió con la importancia
De verme tan pequeño
Y con voz cruel y sentenciadora
Me dijo ya no sigas el camino
Este es el final, es el destino
Escribe versos, narra la historia
Borra para siempre de tu memoria
Las estrellas que pensaste alcanzar.
Quise saber mi fortuna
Compre un ramito de geranios
Y me escondí lejos la luna.
No quería que me reconociera
Que divisara el sentir del alma
La pasión a veces pendenciera
Que roba el temple y la calma.
Quería saber toda mi suerte
Encontrar los siete signos
Que denuncian a la muerte
si los amores son benignos
O sin solo son un artificio
Del malabarismo de la gente.
Marianela tiro las cartas
Mientras un torrente de luz
Invadió aquella estancia
Me salió el as de espadas
Y su rostro se encendió
Como cuando vez cosas
Que un tiempo son amadas
Y después quedan ajadas
En el desván de la conciencia.
Nadie dijo nada silencio total
Mientras llego a mi alma
Un escalofrió inquieto
Y tampoco yo pude hablar
Tenía ganas quizás de llorar
Huir, perderme al caminar
Pero me quede inerte, quieto
Como esperando otra mañana
O quizás otro atardecer.
La gitana enrollo su manto
Y se irguió con la importancia
De verme tan pequeño
Y con voz cruel y sentenciadora
Me dijo ya no sigas el camino
Este es el final, es el destino
Escribe versos, narra la historia
Borra para siempre de tu memoria
Las estrellas que pensaste alcanzar.