En la Fragilidad del Ser
En la vastedad del cielo sin fin,
donde las estrellas son testigos de nuestra pequeñez,
la vida se despliega en un breve confín,
y el sufrimiento y la muerte se muestran con crudeza.
Somos hormigas en un universo inmenso,
cargando con el peso de la existencia y el dolor,
cada latido es un eco silencioso,
en la sinfonía de un mundo sin clamor.
La muerte, un abismo que nadie puede evitar,
se cierne sobre nosotros con su sombra de eternidad,
y el sufrimiento extremo, que no deja de atormentar,
es un recordatorio de nuestra frágil realidad.
En la aceptación de nuestra pequeña verdad,
en la aceptación de nuestra inmutable condición,
encontramos un camino hacia la serenidad,
y un sentido en la vida, aunque fugaz en su misión.
Dejamos que la oscuridad sea parte del todo,
sin luchar contra el destino que nos es impuesto,
en la humildad de nuestra existencia, hallamos modo,
de vivir en paz con el sufrimiento y lo incierto.
Y así, como hormigas en la vasta eternidad,
caminamos con dignidad, con valentía y sin temer,
en la certeza de nuestra fragilidad,
y en la aceptación, aprendemos a vivir y a comprender.
26/08/2024
©Dikia
En la vastedad del cielo sin fin,
donde las estrellas son testigos de nuestra pequeñez,
la vida se despliega en un breve confín,
y el sufrimiento y la muerte se muestran con crudeza.
Somos hormigas en un universo inmenso,
cargando con el peso de la existencia y el dolor,
cada latido es un eco silencioso,
en la sinfonía de un mundo sin clamor.
La muerte, un abismo que nadie puede evitar,
se cierne sobre nosotros con su sombra de eternidad,
y el sufrimiento extremo, que no deja de atormentar,
es un recordatorio de nuestra frágil realidad.
En la aceptación de nuestra pequeña verdad,
en la aceptación de nuestra inmutable condición,
encontramos un camino hacia la serenidad,
y un sentido en la vida, aunque fugaz en su misión.
Dejamos que la oscuridad sea parte del todo,
sin luchar contra el destino que nos es impuesto,
en la humildad de nuestra existencia, hallamos modo,
de vivir en paz con el sufrimiento y lo incierto.
Y así, como hormigas en la vasta eternidad,
caminamos con dignidad, con valentía y sin temer,
en la certeza de nuestra fragilidad,
y en la aceptación, aprendemos a vivir y a comprender.
26/08/2024
©Dikia