Bia
Poeta recién llegado
En medio de esta multitud
Esta multitud avasalladora,
Tan deprisa y tan ausente,
Terrorífica y tenue a veces,
Como el perfume de los recuerdos,
Loca y frenética
En su búsqueda inconsciente del silencio.
En medio de esta multitud
Donde doy un vistazo a mi propio silencio,
Aquel que conozco pero a la vez ignoro,
Del que quiero escapar y al cual siempre regreso,
Como el dulce gorrión que en búsqueda de si mismo
Abandonado en su lecho,
Se arroja valiente al abismo
Es en esta multitud
Donde solo un instante,
Me detengo percibo y admiro
La arena azul de mi playa,
El ruborizado crepúsculo en el cielo,
Y esa aroma que despide el alma,
Por los pétalos frescos de un cálido beso
Es en esta multitud
Donde el bipolar fantasma
Me aprisiona y libera,
Paralizándome estruendosamente,
Mientras una voz suave y dulce tararea en silencio,
Por el laberinto dinámico de los recuerdos
Y es en esta multitud
Donde también lo enfrento,
Donde lo miro a los ojos
Aunque me muera por dentro,
Y aunque él con sus besos,
Ejerza control en mi cuerpo,
Sé que lento y de apoco,
Se va desvaneciendo el miedo.
Esta multitud avasalladora,
Tan deprisa y tan ausente,
Terrorífica y tenue a veces,
Como el perfume de los recuerdos,
Loca y frenética
En su búsqueda inconsciente del silencio.
En medio de esta multitud
Donde doy un vistazo a mi propio silencio,
Aquel que conozco pero a la vez ignoro,
Del que quiero escapar y al cual siempre regreso,
Como el dulce gorrión que en búsqueda de si mismo
Abandonado en su lecho,
Se arroja valiente al abismo
Es en esta multitud
Donde solo un instante,
Me detengo percibo y admiro
La arena azul de mi playa,
El ruborizado crepúsculo en el cielo,
Y esa aroma que despide el alma,
Por los pétalos frescos de un cálido beso
Es en esta multitud
Donde el bipolar fantasma
Me aprisiona y libera,
Paralizándome estruendosamente,
Mientras una voz suave y dulce tararea en silencio,
Por el laberinto dinámico de los recuerdos
Y es en esta multitud
Donde también lo enfrento,
Donde lo miro a los ojos
Aunque me muera por dentro,
Y aunque él con sus besos,
Ejerza control en mi cuerpo,
Sé que lento y de apoco,
Se va desvaneciendo el miedo.