Âme Noire
Poeta recién llegado
Me lo estás poniendo difícil,
Cuando yo ya decidí arrancarte de mi vida.
Te me enganchas al pecho,
Clavas tus uñas en mis costillas.
Me desangrarás poco a poco,
Gota a gota hasta beber mi alma.
Vampiro de sentimientos,
Déjame quebrar la jaula.
Cada vez que falsamente creo
Con mis dientes haber rasgado la piel que a ti me une,
Quedo abierta, herida y sola.
No hay descanso.
Hundes puñales de ira,
En mi tierna piel, fresca, de infante.
Haces mil llagas y cortes
Que luego lames y escueces con tu lengua de hiedra.
Son ácidos tus juramentos
Sobre mi frente castigada.
¡Deja de arrancar mis alas con guante de seda!
No seré tu mariposa disecada.
Llegué a ti como un ángel.
Tierna, pura, de muselina blanca.
Manchaste de negro mi vestido
Y de mis plumas te hiciste un trono de engaños.
Me mantienes atada todavía en el infierno.
Y por trepar este hondo pozo
En carne viva los dedos tengo.
Y cada vez que alcanzo la cima,
Me arrastras, rompiendo mis dedos, hasta la falda.
Pero seguiré escalando,
Clavándome cristales en las palmas.
Para detener con mis manos abiertas
El veneno que me lanzas en palabras.
Me volviste la princesa que nunca quise,
Lobo que muerdes y cercas mi celda.
Mas hallaré entre los barrotes espada
Y vestiré de acero mi vestido roto.
Cercenaré con el filo mis cadenas.
mi captor.
o mis venas.
Sincèrement,
Âme Noire
Cuando yo ya decidí arrancarte de mi vida.
Te me enganchas al pecho,
Clavas tus uñas en mis costillas.
Me desangrarás poco a poco,
Gota a gota hasta beber mi alma.
Vampiro de sentimientos,
Déjame quebrar la jaula.
Cada vez que falsamente creo
Con mis dientes haber rasgado la piel que a ti me une,
Quedo abierta, herida y sola.
No hay descanso.
Hundes puñales de ira,
En mi tierna piel, fresca, de infante.
Haces mil llagas y cortes
Que luego lames y escueces con tu lengua de hiedra.
Son ácidos tus juramentos
Sobre mi frente castigada.
¡Deja de arrancar mis alas con guante de seda!
No seré tu mariposa disecada.
Llegué a ti como un ángel.
Tierna, pura, de muselina blanca.
Manchaste de negro mi vestido
Y de mis plumas te hiciste un trono de engaños.
Me mantienes atada todavía en el infierno.
Y por trepar este hondo pozo
En carne viva los dedos tengo.
Y cada vez que alcanzo la cima,
Me arrastras, rompiendo mis dedos, hasta la falda.
Pero seguiré escalando,
Clavándome cristales en las palmas.
Para detener con mis manos abiertas
El veneno que me lanzas en palabras.
Me volviste la princesa que nunca quise,
Lobo que muerdes y cercas mi celda.
Mas hallaré entre los barrotes espada
Y vestiré de acero mi vestido roto.
Cercenaré con el filo mis cadenas.
mi captor.
o mis venas.
Sincèrement,
Âme Noire