Jessy Adrian
Poeta recién llegado
Envidia, es el consuelo del cobarde
y última esperanza del mediocre
y sé que en ti la sangre arde
al saber lo que ella es y hace.
Si eres mejor demuéstralo con afán
y si lo logras, ven y dime.
Te quitaré entonces el grado de truhán
o a ella el grado de sublime.
Pero sigue así, que para todo hay ley
y más para ti, mi "noble hermano",
de un mundo miserable serás el rey
y aun así a su lado serás gusano.
Ahí nomás, más palabras no te digo
pues no lo vales, y aunque te duela
aumento aún más tu castigo.
Este poema no es para ti, sino para ella.
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