Martín Renán
Poeta adicto al portal
No fue de hacer
idéntico
el color de una promesa
el botón único
en la sien
—el karma de una hormiga
tactar el alma, obscuro—
El origami suelto en otro idioma.
Fungen de emisario:
tacitas de café,
cucharita de palo
y una mesita rota.
Globos aerostáticos en el ascensor;
el cielo de tatuaje
y de retrato.
Está
pendiente, los sueños de domingos,
los días libres en post it.
Es posible, pero cuesta.