Fasta
Poeta recién llegado
Día 1: me regala su sonrisa más hermosa.
Día 2: me golpea hasta dejarme en la fosa.
Día 3: como a un pez, me ofrece el mar azul completo,
pero en discreto, al instante que me revive me destroza.
Nunca deja de sorprenderme, ni de intentar quemarme,
pero cuando menos me lo espero, hace de todo por ayudarme,
pone una luz en mi oscuridad por un tiempo que no asegura,
pero en ese tiempo que dura, se esfuerza por mejorarme.
Quizás no tiene los mejores métodos, pero su intención es buena,
quiere verme crecer, y lo busca de una u otra otra manera,
alejo de mi personas que de pronto no eran tan positivas,
así como me causo despedidas que se aceptan pero no se superan.
Alternando siempre entre los días buenos y malos,
pero aún con el habito de niño de creerme un gran soldado,
me siento invencible, y llega ella y me tumba el ego,
de nuevo, la vida y yo, la rutina y lo pactado.
Día 2: me golpea hasta dejarme en la fosa.
Día 3: como a un pez, me ofrece el mar azul completo,
pero en discreto, al instante que me revive me destroza.
Nunca deja de sorprenderme, ni de intentar quemarme,
pero cuando menos me lo espero, hace de todo por ayudarme,
pone una luz en mi oscuridad por un tiempo que no asegura,
pero en ese tiempo que dura, se esfuerza por mejorarme.
Quizás no tiene los mejores métodos, pero su intención es buena,
quiere verme crecer, y lo busca de una u otra otra manera,
alejo de mi personas que de pronto no eran tan positivas,
así como me causo despedidas que se aceptan pero no se superan.
Alternando siempre entre los días buenos y malos,
pero aún con el habito de niño de creerme un gran soldado,
me siento invencible, y llega ella y me tumba el ego,
de nuevo, la vida y yo, la rutina y lo pactado.
Última edición: