• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El viejo edificio de la calle 22

cipres1957

Poeta veterano en el portal
Era mi última bocanada de vida que esa mañana aspiraba; ella había decidido marcharse temprano, apenas despuntaba el primer eructo del desayuno: café con leche y tostadas con mermelada de naranjas; su preferida.

Del perchero de la entrada a mi departamento, en el piso cuarto del viejo edificio de la calle 22, tomó su saco gris que colgaba al lado de mi gato que hace años permanece también colgado del collar azul y que con mirada vidriosa la observaba sin decir nada; sólo sonreía con una fría mueca de baba muerta.

Abrió con calma la puerta que da a la oscura boca del ascensor; del llavero en forma de corazón con las letras J y D grabadas, retiró la llave de acceso al viejo edificio, la dejó sobre el drossier, guardó el llavero en su cartera y volviendo la mirada cerró sus pasos en mi cara.

El gato seguía callado, pero esta vez sus fríos ojos orbitaron una sorpresa, una consternación acéfala coma grado cuatro.

- Otra loca que olvidó que en el viejo edificio de la calle 22, nunca se montó el ascensor de servicio.
 
Era mi última bocanada de vida que esa mañana aspiraba; ella había decidido marcharse temprano, apenas despuntaba el primer eructo del desayuno: café con leche y tostadas con mermelada de naranjas; su preferida.

Del perchero de la entrada a mi departamento, en el piso cuarto del viejo edificio de la calle 22, tomó su saco gris que colgaba al lado de mi gato que hace años permanece también colgado del collar azul y que con mirada vidriosa la observaba sin decir nada; sólo sonreía con una fría mueca de baba muerta.

Abrió con calma la puerta que da a la oscura boca del ascensor; del llavero en forma de corazón con las letras J y D grabadas, retiró la llave de acceso al viejo edificio, la dejó sobre el drossier, guardó el llavero en su cartera y volviendo la mirada cerró sus pasos en mi cara.

El gato seguía callado, pero esta vez sus fríos ojos orbitaron una sorpresa, una consternación acéfala coma grado cuatro.

- Otra loca que olvidó que en el viejo edificio de la calle 22, nunca se montó el ascensor de servicio.

Por Belcebú del '57!!!
Qué maravilla!!!
Joer!!!
Cojones!!!

Oye, cada vez me seduces más... escribiendo claro está.
Felicidades mil, estimado GDS.

Salud, ascensor y cuenta nueva.
 
He disfrutado mucho de esta lectura, gracias por permitirlo.
Un abrazo te mando amigo poeta

Alzahara
 
era mi última bocanada de vida que esa mañana aspiraba; ella había decidido marcharse temprano, apenas despuntaba el primer eructo del desayuno: Café con leche y tostadas con mermelada de naranjas; su preferida.

Del perchero de la entrada a mi departamento, en el piso cuarto del viejo edificio de la calle 22, tomó su saco gris que colgaba al lado de mi gato que hace años permanece también colgado del collar azul y que con mirada vidriosa la observaba sin decir nada; sólo sonreía con una fría mueca de baba muerta.

Abrió con calma la puerta que da a la oscura boca del ascensor; del llavero en forma de corazón con las letras j y d grabadas, retiró la llave de acceso al viejo edificio, la dejó sobre el drossier, guardó el llavero en su cartera y volviendo la mirada cerró sus pasos en mi cara.

El gato seguía callado, pero esta vez sus fríos ojos orbitaron una sorpresa, una consternación acéfala coma grado cuatro.

- otra loca que olvidó que en el viejo edificio de la calle 22, nunca se montó el ascensor de servicio.

no hay descuidos, ni fumadores ni alchÒlicos, solo testigos y narradores de lo que parece que fue,...moldesss!! En primera persona o no.

Gran viaje daniel,...estas en mis oraciones siempre, no lo olvides.

Jm
 
un hermoso dejavù (o como se escriba) leerte este de vuelta, que creo que me lo explicaste y aún no lo entiendo (bah, me hago la que no entiendo pero no miento). Pero nunca dejaría el tapado colgado al lado del gato...y como le orbitaron los gatos??? Susana G diría...un gato en el perchero...vivo?!...vaya mañana...jajajajaja
besiux amigazo . Excelente
 
Era mi última bocanada de vida que esa mañana aspiraba; ella había decidido marcharse temprano, apenas despuntaba el primer eructo del desayuno: café con leche y tostadas con mermelada de naranjas; su preferida.

Del perchero de la entrada a mi departamento, en el piso cuarto del viejo edificio de la calle 22, tomó su saco gris que colgaba al lado de mi gato que hace años permanece también colgado del collar azul y que con mirada vidriosa la observaba sin decir nada; sólo sonreía con una fría mueca de baba muerta.

Abrió con calma la puerta que da a la oscura boca del ascensor; del llavero en forma de corazón con las letras J y D grabadas, retiró la llave de acceso al viejo edificio, la dejó sobre el drossier, guardó el llavero en su cartera y volviendo la mirada cerró sus pasos en mi cara.

El gato seguía callado, pero esta vez sus fríos ojos orbitaron una sorpresa, una consternación acéfala coma grado cuatro.

- Otra loca que olvidó que en el viejo edificio de la calle 22, nunca se montó el ascensor de servicio.


Excelente prosa.
terminó su última bocanada....
Estrellas a tu pluma.
Abrazos.
Ana
 
Guau mi querido Daniel ,no habia tenido nunca el gusto de leer un relato tuyo y tal y como pasa en poesía estás que te sales.
Eres excelente escritor.
Este relato es una maravilla y con ese tremendo final.
Me ha encantado leerte de veras.
dejo estrellas a tu obra y miles de besos para ti.
 
un hermoso dejavù (o como se escriba) leerte este de vuelta, que creo que me lo explicaste y aún no lo entiendo (bah, me hago la que no entiendo pero no miento). Pero nunca dejaría el tapado colgado al lado del gato...y como le orbitaron los gatos??? Susana G diría...un gato en el perchero...vivo?!...vaya mañana...jajajajaja
besiux amigazo . Excelente

Je...buena memoria la tuya. Gracias Marce, un besote.
 
Guau mi querido Daniel ,no habia tenido nunca el gusto de leer un relato tuyo y tal y como pasa en poesía estás que te sales.
Eres excelente escritor.
Este relato es una maravilla y con ese tremendo final.
Me ha encantado leerte de veras.
dejo estrellas a tu obra y miles de besos para ti.


Pura casualidad mi querida Pili.

Besos y abrazos y gracias por ser tan grande.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba