EL ÚLTIMO RAYO DE SOL
El último rayo de sol
rompió el espejo de las aguas del estanque
Escaparon rumorosas
todas las mariposas azules que dejaron
en su fondo los besos de los amantes.
Los cipreses se agitaron
y las estatuas de mármol rompieron su silencio
y hasta las molduras de sus pedestales.
El parque trizó su hechizo
y los niños huyeron de los abuelos marchitos.
Las piedras fríamente talladas
se abrieron de par en par sollozando como vestales ultrajadas
las callejas ennochecidas
absorbieron los efluvios que llegaban desde el mar
y se abrieron tabernas desconocidas.
Resonaban mis pasos viudos
y la lluvia impenitente creaba círculos viciosos
en los charcos de la calle
Sabía que estabas allí, el aroma de tu risa se adhirió
a las rústicas trabazones de las piedras.
(pero no me era dado verte.)
Apenas un corazón dejo de latir por mi
cuando una gaviota triste se posó sobre mi tumba
Tiempos de luto y de rosas
de primaveras lluviosas
tiempo de nubes con forma de equinoccios.
Es la hora de volver, oh vagabundo
a renovar tus miserias y tus ropas de payaso
es la hora de volver y embarcar para otros rumbos
Tienes ya tu alma ajada
y abandonados quedaron tus ojos en las montañas.
El último rayo de sol
rompió el espejo de las aguas del estanque
Escaparon rumorosas
todas las mariposas azules que dejaron
en su fondo los besos de los amantes.
Los cipreses se agitaron
y las estatuas de mármol rompieron su silencio
y hasta las molduras de sus pedestales.
El parque trizó su hechizo
y los niños huyeron de los abuelos marchitos.
Las piedras fríamente talladas
se abrieron de par en par sollozando como vestales ultrajadas
las callejas ennochecidas
absorbieron los efluvios que llegaban desde el mar
y se abrieron tabernas desconocidas.
Resonaban mis pasos viudos
y la lluvia impenitente creaba círculos viciosos
en los charcos de la calle
Sabía que estabas allí, el aroma de tu risa se adhirió
a las rústicas trabazones de las piedras.
(pero no me era dado verte.)
Apenas un corazón dejo de latir por mi
cuando una gaviota triste se posó sobre mi tumba
Tiempos de luto y de rosas
de primaveras lluviosas
tiempo de nubes con forma de equinoccios.
Es la hora de volver, oh vagabundo
a renovar tus miserias y tus ropas de payaso
es la hora de volver y embarcar para otros rumbos
Tienes ya tu alma ajada
y abandonados quedaron tus ojos en las montañas.