laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
El tiempo mudo testigo de mis penas, fracasos y sufrimientos se hizo partícipe de mi dolor y, através de su inexorable rastro fue mermando
mi sufrir; Eternas noches acompañaban mis desvelos preguntandole al cielo
¿ porque olvidar no puedo? desgarrada por tu violencia y tu maldad, mis oídos en aquel entonces se infartaban cada vez que te oían llegar.
R ecuerdo una noche( era nuestro aniversario) no hubo un ramo de flores¡menos una postal! en la cual escribieras.. no te he dejado de amar
¡no! tu obsequio fueron caricias que a mi rostro visitaron mientras mis lágrimas con sangre se mezclaban, nada te importaba entonces solo el capricho que te cegaba mientras mi esencia, era brutalmente golpeada
¡Es cierto, fuí cobarde! no debí permitir que intimidaras mi sentir pero..
¿ que hacer si para aquel entonces había olvidado reir?, como una autómata repetía ¡ debes de huir! ¿ hacia donde? me preguntaba el.. siempre me alcanzara, resignada a mi suerte rogaba por paz, evitando tu mirada para que nada te hiciera enojar, era la única manera por breves momentos, tus golpes evitar.
Fueron tres años que en el mar de tu violencia navegue ahogando mi voz cada vez que la tuya escuchaba, sentía miedo de alzarla y que tu puño
la silenciara, optando por vivir callada antes de ser nuevamente golpeada.
De aquel infierno no queda nada respirando aires de valentía, a tu macula persona enfrente, dicíendome a mi misma; ¡Tu tienes el poder! ¿ sabe?
me cuesta creer que tu felonía no me pueda alcanzar, la celda de tu cobardía ya no me puede atrapar, elevando mi mirada al altísimo, agradezco mi libertad.
Hoy, te acercas a mi deseando regresar argumentando fue un error que no se repetirá, es tarde para tus descargos estos, ya no tiene relevancia
ahora eres en mi vida....
¡ Un hombre sin importancia!
mi sufrir; Eternas noches acompañaban mis desvelos preguntandole al cielo
¿ porque olvidar no puedo? desgarrada por tu violencia y tu maldad, mis oídos en aquel entonces se infartaban cada vez que te oían llegar.
R ecuerdo una noche( era nuestro aniversario) no hubo un ramo de flores¡menos una postal! en la cual escribieras.. no te he dejado de amar
¡no! tu obsequio fueron caricias que a mi rostro visitaron mientras mis lágrimas con sangre se mezclaban, nada te importaba entonces solo el capricho que te cegaba mientras mi esencia, era brutalmente golpeada
¡Es cierto, fuí cobarde! no debí permitir que intimidaras mi sentir pero..
¿ que hacer si para aquel entonces había olvidado reir?, como una autómata repetía ¡ debes de huir! ¿ hacia donde? me preguntaba el.. siempre me alcanzara, resignada a mi suerte rogaba por paz, evitando tu mirada para que nada te hiciera enojar, era la única manera por breves momentos, tus golpes evitar.
Fueron tres años que en el mar de tu violencia navegue ahogando mi voz cada vez que la tuya escuchaba, sentía miedo de alzarla y que tu puño
la silenciara, optando por vivir callada antes de ser nuevamente golpeada.
De aquel infierno no queda nada respirando aires de valentía, a tu macula persona enfrente, dicíendome a mi misma; ¡Tu tienes el poder! ¿ sabe?
me cuesta creer que tu felonía no me pueda alcanzar, la celda de tu cobardía ya no me puede atrapar, elevando mi mirada al altísimo, agradezco mi libertad.
Hoy, te acercas a mi deseando regresar argumentando fue un error que no se repetirá, es tarde para tus descargos estos, ya no tiene relevancia
ahora eres en mi vida....
¡ Un hombre sin importancia!