La Corporación
Poeta veterano
desde el evaristo corumelo
quedaron rosas
haciendo un retorno violento
de saliva
hacia la cuerda del ahorcado
miraba incrédulo sus manos
llenas de esperanza caduca
no llegó a tiempo
ni el espejismo
ni una severa duda
como el regüeldo de los sapos
algo que lo mantuviera en pie
la firmeza del destino
quebró sus ojos
su lengua apuntaba
al infierno de las espaldas
donde el sol se pone a bailar
una danza macabra de brujas
Goya apuntaba en claroscuro:
¡déjame tus manos
ahorcado!
quiero leer mi destino:
las mías las vendí a las meretrices
que vendimian en las espumas
una ciudad que muere
elPrior
quedaron rosas
haciendo un retorno violento
de saliva
hacia la cuerda del ahorcado
miraba incrédulo sus manos
llenas de esperanza caduca
no llegó a tiempo
ni el espejismo
ni una severa duda
como el regüeldo de los sapos
algo que lo mantuviera en pie
la firmeza del destino
quebró sus ojos
su lengua apuntaba
al infierno de las espaldas
donde el sol se pone a bailar
una danza macabra de brujas
Goya apuntaba en claroscuro:
¡déjame tus manos
ahorcado!
quiero leer mi destino:
las mías las vendí a las meretrices
que vendimian en las espumas
una ciudad que muere
elPrior
Última edición: