Sinuhé
Poeta adicto al portal
Prometimos no volver. Y escucho las bisagras encendidas.
Construimos de cristal las bóvedas de alcázar,
con el Altar Mayor marcado con cien fuegos.
Los corredores de la casa, bronce antiguo del camino;
el que así se guarda en la madera, con los años duerme el sueño en la prisión;
hoy despierta.
Cuando echamos los candados,
en las puertas los dos ríos destrozaron las ventanas.
En el patio estremecían aguaceros con sus látigos, y vencieron los amarres.
Eran, vientos duros desde entonces; no volvimos con los cirios.
......
A través del cristal se distinguen los reflejos.
Las ropas caen al contacto con tu espalda.
¿A quién buscas?
Ya del campo de retratos te llevaste el del ábside.
La humedad desplaza todo, los fantasmas.
Y tú, ¿cómo serás ahora?
Y los arcos de tus cejas te reclaman: ¿las aguas del estanque?,
el nauta inquieto de tus lágrimas: El barquero.
Ya estás en casa y el cortejo te acompaña en tu viaje hacia el espejo.
De nuevo, una brisa es la que cubre tu santuario.
La puerta de las ruinas. El alto precio:
la condena.
......
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