Laira
Poeta recién llegado
A vista de águila
¡tantas veces el etílico narcótico!
bella muerte besando mientras copula
con su amante.
Los desalmados amaneceres procrean
en grietas,
aprisionan el aliento marchitando
el suspiro,
tan solo esta
sangre que cae
entre los dedos...
codiciosa la tierra
paladea el manjar.
No hay dolor en el músculo,
espasmos de fibra rojiza donde
presentir la pulsación
y me aferro sin alma,
sin poder ver si hay más;
a veces nos tocamos, acaricio mi espectro,
me introduzco en su cuerpo devorando mis venas;
entre mis brazos y sus apéndices
mi cuerpo,
su miedo
mi alma
el eterno hálito de la nada.
¡tantas veces el etílico narcótico!
bella muerte besando mientras copula
con su amante.
Los desalmados amaneceres procrean
en grietas,
aprisionan el aliento marchitando
el suspiro,
tan solo esta
sangre que cae
entre los dedos...
codiciosa la tierra
paladea el manjar.
No hay dolor en el músculo,
espasmos de fibra rojiza donde
presentir la pulsación
y me aferro sin alma,
sin poder ver si hay más;
a veces nos tocamos, acaricio mi espectro,
me introduzco en su cuerpo devorando mis venas;
entre mis brazos y sus apéndices
mi cuerpo,
su miedo
mi alma
el eterno hálito de la nada.
Última edición: