• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El Singular Sujeto

Edouard

Poeta adicto al portal
El ensimismamiento de aquel hombre, todo él con el fuego de sus ojos puestos en un libro de brujería, hacía dudar a sus familiares cercanos sobre su salud. Se pasaba todas las noches, a la luz de una consagrada vela, rígido y de pie. Recitando versos de obscuro pasado renacentista. Cuando la magia caldea había sido rescatada del pasillo de las sombras. Cada vez que estaba encerrado en su habitación, unas sacudidas telúricas anunciaban desgracias según el sentido común de sus padres y hermanos. Pero él, alienado por los ritos ancestrales que revivía, quería a toda costa la aparición diabólica de un ente saturnal. Para congraciarse en espíritu desdichado y obtener las artes melancólicas de la ciencia pagana. Y así, hacer un viaje a oriente y convertirse en todo un sacerdote de ferviente ánima; germinadora de dones sobrenaturales. Pero un día, mientras nuestro enigmático hombre estaba durmiendo, entraron en la casa sus primos de religión cristiana. Y advertidos por el posible peligro que corría, quemaron todos sus enseres supersticiosos en una chimenea. Y cuando nuestro sujeto despertó, se volatilizó en lo que siempre había querido ser: una entidad de purificadora llama espiritual y congraciada con los astros del universo.
 
homo-adictus, parece ser que tal hombre, entregado a las obscuras obras de la magia ritual durante noches de harapienta luz en cirio consagrado, era el escándalo hacia sus familiares más allegados. Estaban preocupados por él. Y no sin razón. Siempre se encerraba en su cuarto, para recitar obtusos versos de sacrílega unión con los espectros tutelares del dios Saturno. Según nuestro ferviente devoto, aquel astro melancólico le daría el poder de velados poderes para la consagración y la limpieza espiritual. Queriendo hacer, en cuanto estuviese preparado, un viaje. Pero, aunque un bochornoso día aprovechasen sus primos, mientras él dormía a pierna suelta, para quemar todo indicio de libro punible para su escandalizado sentido cristiano, nuestro singular sujeto se evaporó en ferviente llama de pulcritud inmaculada. Presta para fundirse con el equilibrio sutil y móvil de los astros. Atentamente Edouard.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba