ñonguito
Poeta que considera el portal su segunda casa
No necesito ser psíquico
ni seguirle el paso a un oráculo
para saber que en tu almohada
mi nombre suena en lo más bajo.
Me basta con soñarte
cada mañana
cada día
en cada sueño ese beso tuyo
que me lanzas a escondidas.
Un recuerdo hermoso
de aquella primera vez
tus manos temblando
mi mundo al revés.
Porque el silencio te delata
cuando preguntas por mí sin hablar
se te humedecen las pestañas
si alguien me vuelve a nombrar
Dices que sigues tu camino
pero tu sombra viene hasta aquí
Y aunque jures que ya me olvidaste
el silencio dice que no puedes vivir sin mí.
Una sonrisa hecha canción
una palabra se transforma en verso
un gesto leve de tu mirada
Y todo brilla en mi universo.
Iluminas esas calles
que por dentro saben gritar
en cada rincón que tocas
queda tu forma de amar.
Y cada cosa que te nombra
un café
un parque
aquel lugar
simplemente
casi sin querer
te hace conmigo regresar.
ni seguirle el paso a un oráculo
para saber que en tu almohada
mi nombre suena en lo más bajo.
Me basta con soñarte
cada mañana
cada día
en cada sueño ese beso tuyo
que me lanzas a escondidas.
Un recuerdo hermoso
de aquella primera vez
tus manos temblando
mi mundo al revés.
Porque el silencio te delata
cuando preguntas por mí sin hablar
se te humedecen las pestañas
si alguien me vuelve a nombrar
Dices que sigues tu camino
pero tu sombra viene hasta aquí
Y aunque jures que ya me olvidaste
el silencio dice que no puedes vivir sin mí.
Una sonrisa hecha canción
una palabra se transforma en verso
un gesto leve de tu mirada
Y todo brilla en mi universo.
Iluminas esas calles
que por dentro saben gritar
en cada rincón que tocas
queda tu forma de amar.
Y cada cosa que te nombra
un café
un parque
aquel lugar
simplemente
casi sin querer
te hace conmigo regresar.