kerouac
Poeta recién llegado
La fina sangre de los dedos.
Entre los dedos quedan los hilos de oro
Estabas con las palabras idas
Que la fina sustancia atrae al sol.
Mirando el sol gris
Sobre un conocido mercado
Donde los sueños son transados
Al Dios de la ira y el dueño
De todo el puto tiempo.
Entre los dedos quedan caricias
Nunca conocidas
Sin respuestas
Hadas del mundo mueren entre
Vuestros pestañeos inocentes
Conocimos la sangre
Entre risas tejidas
que piernas del mundo
Parió en lo deforme
Que los glaciares nos sanen en sus recuerdos
Entre los dedos de polvo sostienen
Los lejanos tiempos que una mirada
Teníamos
Despide los corazones
Despide el canto de pájaros
Despide los misterios del amor
Que tuvimos en los dedos
En dedos ya de polvo
Ya polvo al viento
Desvanecen la realidad.
Entre los dedos quedan los hilos de oro
Estabas con las palabras idas
Que la fina sustancia atrae al sol.
Mirando el sol gris
Sobre un conocido mercado
Donde los sueños son transados
Al Dios de la ira y el dueño
De todo el puto tiempo.
Entre los dedos quedan caricias
Nunca conocidas
Sin respuestas
Hadas del mundo mueren entre
Vuestros pestañeos inocentes
Conocimos la sangre
Entre risas tejidas
que piernas del mundo
Parió en lo deforme
Que los glaciares nos sanen en sus recuerdos
Entre los dedos de polvo sostienen
Los lejanos tiempos que una mirada
Teníamos
Despide los corazones
Despide el canto de pájaros
Despide los misterios del amor
Que tuvimos en los dedos
En dedos ya de polvo
Ya polvo al viento
Desvanecen la realidad.